¡Maldito despertador! Comienzo a creer que ellos me odian. Cierro las ventanas y me vuelvo a recostar pidiendo por solo cinco minutos más.
— Jayden— Siento que me llaman unos minutos, tal vez segundos después.
— ¿Qué sucede? —Le respondo a Naty con tono somnoliento, ella es la muy amable señora que viene a hacer el aseo de mi departamento una vez por semana. Claro que en poco tiempo se ha convertido en alguien especial, es la viva representación de la nana que nunca tuve.
— Ya es hora de levantarse niño o va a llegar tarde—creo ver como seca sus manos con un mandil que usa para evitar manchar su ropa, intento abrir los ojos, pero fracaso en el intento.
— ¡Joder! —Exclamo mientras me levanto exaltado de mi cama buscando que ponerme. ¡Solo parpadee un poco! ¿Cómo se hizo tan tarde?
— Cuide ese vocabulario jovencito—Me regaña Naty desde lejos.
— Lo siento Naty—Le respondo un poco avergonzado. Es una mujer increíble, aunque se marchará pronto porque su hija tendrá en unas semanas a su primera nieta.
— Cuando se vista vaya a la cocina para que desayune algo rápido—toca mi puerta para saber que debo darme prisa.
Sale de mi habitación y yo me apresuro, ¿Cómo la habrá pasado Azul con el bebé? debo preguntarle en clase, no puedo dejarla sola, ayer acepté porque no podía creer lo que había hecho, pensar en mi hermana Vanessa me hacía arder el pecho con un dolor terrible, no puedo simplemente olvidar que ya nunca la veré, cuando la creía desaparecida era diferente porque a pesar de no verla sabía que tarde o temprano la encontraría de nuevo, ahora no tengo esa esperanza para mantenerme a flote, solo el pequeño Kian.
Salgo de mi habitación a un desayuno que consiste en un omelet, waffles y un jugo de naranja, así que como un poco de todo y me despido para salir corriendo. Al llegar al estacionamiento del edificio saludo a uno de los hijos de un vecino, es un niño tan travieso que por un momento me hace pensar en si Kian será de esa forma. Tomo mi motocicleta y de nuevo acelero para poder llegar a tiempo.
Camino por los pasillos esperando toparme con Princesa, pero no la veo por ningún lado. ¿Hay posibilidad de que me esté evitando? Antes de darme cuenta he llegado a la primera clase justo a tiempo, lo primero que busco son esos ojos verdes, pero no la encuentro veo a Tyler y su novia que también está viendo en la puerta esperándola. No entran al aula, pero se quedan en el pasillo.
— ¡Jayden! —Me saluda Tyler.
— Tyler ¿Cómo te va?
— Ayer no te vi en la fiesta de Susana, estuvo como loca buscándote—Me dice burlándose, reiría también, pero sigo buscando a princesa ya dieron el timbre y aún no llega.
Por las tutorías olvidé por completo la fiesta. Además, era lunes ¿Quién hace una fiesta en lunes?
— ¡Hermano! —Me grita Tyler, lo que hace que me sobresalte y voltee a verlo.
— ¿Qué decías?
— Jayden ¿A quién buscas? —se lo debo contar es de mi absoluta confianza.
— ¿Recuerdas a Princesa? Azul Miller—me corrijo rápidamente.
— ¿La chica rubia, ojos verdes, no muy alta, lista y responsable? ¿La misma que prometió romperme la cara si Emily salía herida en nuestra relación? Si es ella, es obvio que la recuerdo, las amenazas de muerte no son fácilmente olvidadas por mí—dice luciendo molesto— Además de ser la mejor amiga de mi chica, Ems la adora, es como...—recuerdo las palabras de Vanessa y completo por él.
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Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
