— De verdad lo siento—dice Jayden como perrito regañado. Ahora que si lo pienso bien jamás he escuchado a un perrito hablar, veo cómo es que mueve los dedos nerviosamente y decido compadecerme un poco, lo de esta mañana ya pasó y aunque fue muy irresponsable de su parte está intentando compensarlo.
— Ya basta Jayden llevas media hora disculpándote—le recuerdo jugando con el pequeño bambino sobre la cama, muevo sus pequeñas y delicadas extremidades a modo de "ejercicios".
— Soy el peor padre del que se haya tenido noticia—parece un poco decaído y no es alguien malo, de hecho, nos hizo pasar una tarde increíble incluso puedo decir que las cosas se volvieron divertidas en algún punto, al final fuimos a buscar la cuna del bambino que estaría aquí pronto.
— Lo eres—mentí burlándome un poco.
— ¡Oye! ¡Necesitaba que me subieras el ánimo no que me dieras para abajo! —se ve tan indignado que casi me arrepiento.
Miro el reloj que está en la cómoda de la habitación de Jayden y ya tarde, tal vez sea momento de ir a preparar la cena con algunas de las cosas que fuimos a comprar al supermercado.
— Ya lo estoy lamentando por tus futuros hijos—digo burlándome de él, aunque Kian no entienda también parece contento y es hermoso pasar estos momentos con los dos, mañana volveremos a las responsabilidades de la universidad y William nos ayudará a cuidar del bambino afortunadamente.
— Por mi parte no sé si Kian tendrá más hermanitos—dice tirándose a lado del bambino— ¿Y tú Azul? ¿Piensas tener más hijos?
— Nunca lo pensé—contesto besando los piecitos del bambino— Supongo que con uno me basta.
— ¿Y Kian? —pregunta viéndome directamente.
— Me refería a Kian, idiota, él será mi único hombrecito ¿Y tú? ¿Cuántos hermanos espera Kian de tu parte? —suelta una carcajada mientras se encoje de hombros.
— Supongo que...—iba a contestar cuando el timbre suena— ¿Esperas a alguien? —Jayden está tan confundido como yo.
— No que yo sepa—nos ponemos de pie y él se encarga de traer al bambino. Cuando abro la puerta me encuentro con mi hermano Will.
— ¡Sorella! —dice contento en cuanto me ve.
— ¿Qué sucede Fratello? ¿Y eso que estás aquí? —no entra si no que voltea a sus espaldas.
— Necesito un favor, de los dos—señala a Jayden también.
— Habla de una vez Fratello.
— Cuida de Jace, Jake y Jared.
— ¿Qué? — pregunto en un casi grito. Son los hijos de mi hermano mayor Adam, tienen ya como ocho meses y son trillizos. ¡Trillizos! Este sujeto no lo sabe, pero Jayden acaba de perder al bambino esta mañana no puedo arriesgarme a eso mismo con ¡Cuatro niños! ¡Y pequeños!
— Estas de joda, yo no puedo tenemos a...—no me deja terminar porque grita.
— ¡Dijo que sí! —va al pasillo y regresa con un cochecito de tres plazas.
— ¡Te amo Sorella! ¡Prometo volver hoy por ellos en la noche, muy noche! ¡Pero muy noche! Y mañana llegaré puntual para cuidar del bambino—sale corriendo antes de que pueda decirle algo más, este chico está planeando algo que más vale no sea una fiesta porque de ser así tendremos problemas hasta con Adam.
Giro mi rostro a Jayden y veo que solo se encoje de hombros.
— No creo que podamos devolverlos—me dice empujando el cochecito de los niños para adentro del departamento, los siento en un sofá y los tres me ven con una sonrisa enorme, tengo un poco de miedo por el departamento de Jayden, aunque no tiene nada de valor por lo que me ha dicho tampoco está adaptado el lugar para niños.
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Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
