A pesar de que estoy cansada y sorprendida de algunas cosas aun soy feliz de tener al bambino en mis brazos por fin, Jayden se encarga de pagar la cuenta del hospital y de firmar algunos papeles, mientras yo disfruto tener a Kian con nosotros.
— Todo está bien—me promete regresando con nosotros, me toma de la cintura y nos abraza, no quiero que esto termine, de hecho, extrañé tanto su cercanía— Los extrañé tanto—no llora, pero su voz se rompe de un momento a otro haciendo doler mi corazón un poco.
— También te extrañé mucho Jayden, siento que fui una tonta por someternos a esta tortura, pero estoy tan asustada de perderte o arriesgarte a algo innecesario.
— Espero que no hables de un corazón roto porque lamento informarte que mi corazón estuvo deshecho desde el momento en que tú y Kian dejaron nuestro departamento.
— ¿Nuestro? —le pregunto levantando mi rostro para verlo.
— Ese departamento jamás volvió a ser mío cuando se fueron, era de los tres—responde besando delicadamente mi mano derecha— Realmente creí que me odiabas—me confiesa tomando la pañalera de Kian.
— ¿Por lo que me oíste decirle a Axel?
— Sí.
— Solo no quería que se metiera y él no dejaba de decirme lo mucho que había cambiado desde que estaba contigo, luego me pidió que me cuidara de.... De enamorarme—parecía confundido así que terminé de hablar—tener cuidado de enamorarme de ti, Ems acababa de enterarse de lo del idiota de tu amigo y no quería que terminara igual.
— Princesa, yo jamás te haría algo así. En algo tuviste razón y es que tu conociste al Jayden idiota que soy, pero me he esforzado por cambiar, tú lo sabes.... Mis cartas.
Lo interrumpí— Yo sé, las leí. Todas y cada una de esas cartas las leí, era la única manera de estar cerca de ti, se las leía a Kian, omitiendo las palabras altisonantes—se ríe un poco guiándonos con su mano en mi cintura.
— Princesa ¿Estamos bien? Quiero decir... nosotros estamos bien ¿no?
Calmé sus dudas asintiendo con mi cabeza— Estamos bien Jayden, después de este susto me di cuenta que no quiero perderlos a ninguno de los dos.
Quiero a Jayden de la manera en que no quería quererlo, incluso podría estar enamorada. Ya una vez cometí el error de poner mis sentimientos en manos de la persona incorrecta y si él me falla no sé si pueda superarlo esta vez, además ya no soy solo yo, ahora tengo a Kian.
— Princesa cálmate, si todo sale como lo espero vamos a estar bien.
— ¿Y si no sale como lo esperas?
— Buscaremos otra solución, pero juntos.
— ¡Sorella! — levanto la vista y veo a mi Fratello Will correr hacía mí.
— ¿Qué estás? —Jayden me interrumpe con su risa.
— ¿Recuerdas la llamada que hice? —asentí viendo a mi Fratello.
— He venido a cuidar del pequeño porque un pajarillo me ha dicho que hoy tienes examen y no dejaré que mi Sorella la nerd más bella que conozco repruebe—toma mi rostro y hace que lo vea a los ojos. Jayden se retira desapareciendo de mi vista, de momento solo me concentré en Will— No me gusta saber que pasaste por esto, pero sé que Jayden te apoyó solo por eso lo dejaré estar y ahora, aunque sé que soy hermoso de ver tienes que irte ya si quieres llegar a tiempo.
Sonrío por su humor aún en estas situaciones. Jayden aparece otra vez me toma de la mano y trae ambas mochilas. Mi Fratello toma delicadamente a mi bambino de mis brazos y se acerca para que me despida, prometo regresar pronto, antes de irnos escucho como le dice a Jayden.
— Te ayudaremos, pero si la haces sufrir te juro que te buscáremos hasta por debajo de las piedras y lo pagarás muy caro...— Will no es de los que amenaza y talvez deba preocuparme, pero prefiero preguntarle más tarde a Jayden sobre esto.
Bajamos al estacionamiento prácticamente corriendo, tengo la incomodidad de haber dejado a Kian con mi hermano, pero a la vez tampoco estoy completamente segura del examen.
No tardamos más de media hora en llegar, bajamos y corremos hacia el aula.
— ¡Nos quedan tres minutos y el salón está en el otro edificio!
— ¡Ya lo sé Jayden! — Le contesto agitadamente, el edificio cada vez se ve más lejos y ya no sé qué hacer, nunca he sido muy atlética, ahora lo estoy pagando.
Este magnífico hombre debió notar lo más que lo estaba pasando, porque de la nada se acerca a mí y me toma en brazos para continuar corriendo, no entiendo cómo es que puede moverse tan velozmente con todo el peso y temo que se lastime.
— ¡Bájame ahora mismo!
— Olvídalo tenemos que llegar hoy, no mañana—recorre pasillo por pasillo, hasta que por fin veo la puerta del salón, el profesor está recibiendo a los alumnos y justo cuando entramos suena el timbre.
— No es la mejor entrada que he visto en mi salón de clases, pero es aceptable porque llegaron a tiempo— me baja con delicadeza para por fin tomar nuestros asientos, Jayden se asegura de estar a mi lado y apretar fuertemente mi mano.
— Princesa cálmate ¿sí?
— ¡Como quieres que me calme si no estudie nada! —hago énfasis en la palabra nada.
— Tú me dijiste que solo es cosa de concentrarse y es verdad, tu eres muy lista, recuerda que entre más rápido terminemos con esto más rápido nos iremos con nuestro pequeño Kian. Puedes con este examen, estoy seguro que sí—su mirada ahora refleja más seguridad, él de verdad cree en mí.
Dos horas después ambos estamos sentados en una de las bancas que hay en los pasillos, solía usarlas con Emily para escucharla parlotear sobre lo grandioso que era Tyler, el que en su momento fue el chico nuevo.
— ¿Cómo crees que te haya ido? —me pregunta Jayden.
— Pues bien, no sé, después de todo no lo vi tan mal, pero aun así una cosa es lo que yo creo y otra lo que realmente es—me toma del brazo delicadamente.
— Mírame—toma mi cara entre sus manos y me obliga a mirarlo sin lastimarme— Deja de pensar tanto, eso a veces daña o confunde, ambos sabemos que eres la chica más lista de esta jodida universidad, todo saldrá bien—acerca su rostro al mío hasta que nuestros labios se conectan en un beso que me hace olvidar el lugar donde estamos, me besa tan lento y delicadamente como si fuera de cristal.
Se aleja un poco suspirando pesadamente y vuelve a juntar nuestras frentes, ahora sé que Jayden Ferreira es al único chico que sería capaz de confiarle mi corazón de nuevo, porque tengo la seguridad de que me quiere como yo lo quiero.
— Azul, yo te amo—susurra con los ojos aún cerrados. Por un momento el latir de mi corazón se acelera, me he quedado muda, no puedo hablar lo juro, mi boca parece estar sellada, quiero hablar, pero no puedo.
— No digas nada princesa. No espero que me creas todavía, pero necesitaba sacarlo para poder hacer lo siguiente—me toma de las manos para ponerme de pie y salir de la universidad.
— ¿A dónde vamos? —le pregunto por fin cuando estamos caminando por la acera.
— Es algo que ya quería hacer mucho tiempo, pero en realidad no había tenido el valor. Ahora sé que nos hicimos daño, tú por tomar decisiones precipitadas y yo por dejar que el miedo me ganara. Solo mira—me guía al estacionamiento de la universidad y nuevamente estoy impactada.
Me abraza por la espalda y me susurra al oído — ¿Qué dices princesa?
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Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
