Una sonrisa aparece en mi rostro en cuanto recuerdo lo que pasó, me giro para ver el sereno rostro de Jayden, pero solo me encuentro con su lugar vacío, frunzo mi ceño sin comprender donde está, no le gusta despertar temprano.
Me levanto para revisar al bambino y encuentro una nota a lado de la ropita de Kian.
"Princesa:
Ya le cambié su pañal y le di su fórmula, nuestro campeón se comporta muy bien, estoy tan orgulloso, espero que hayas descansado bien.
Tuyo siempre, Jayden"
Una sonrisa tonta se deslizó por mis labios, pegué la nota a mi pecho sin poder creer que este sea el Jayden del que tanto me quejaba antes. Corro al baño para cepillar mis dientes y poder hacer mis necesidades, recuerdo que cuando estaba en casa de Ems era complicado sepárame de mi bambino porque no quería sentir que les dejaba toda la responsabilidad a mamá Eva y Ems, lavo mis manos viendo a la mujer sonriente del espejo, no puedo creer que después de todo ese sufrimiento esta soy yo ahora, a pesar de que ha pasado todo en un periodo de tiempo tan corto es complicado no sentir como todas estas emociones me queman por dentro de la mejor manera, quizás es por eso que debería preocuparme, al salir acaricio la cabeza de mi bambino para dejarlo descansar, todavía siento que mi pecho podría estallar de felicidad.
Me acerco a la cocina viéndolo moverse a toda velocidad, aún recuerdo esa cena que preparó y atesoro el momento con cada latido de mi corazón, pero verlo es otra cosa totalmente diferente, acomoda los hot cakes en los platos para colocarlos a la mesa y nos pone un vaso con jugo a cada uno, él se preocupa, de verdad se preocupa porque esto vaya bien y es algo que no terminaré de agradecer, un sonido lo hace moverse a la cocina, veo cómo es que lo que tenía en el sartén se quemó lanzando un poco de humo.
— Apenas llevo una noche aquí y ya quieres incendiarme—se exalta un poco haciéndonos reír. Apaga todo el desorden que causó y se gira para verme con esa emoción que no había visto en él.
— Tranquila te quiero para muchos años más—dice acercándome para dejar un pequeño beso en mis labios.
— Esto que hiciste es increíble, Jayden. Gracias—me abrazo a su torso, me sujeta con un poco de fuerza apoyando su barbilla en mi hombro.
— Quiero que ves lo correcto que es esto, tú y Kian son mi familia y los amo tanto, es por eso que no quiero más dudas entre nosotros.
— Tienes razón, aunque ¿sabes? Creo que a pesar de todo ese sufrimiento en estos meses de alguna manera nos ayudaron para saber lo que de verdad queremos, piénsalo, si todo esto no hubiera pasado seguiríamos caminando en círculos, sí, todo fue muy duro para los dos, pero el resultado me encanta si es contigo de regreso a nosotros—me ayuda a acomodarme en la mesa, es un desayuno verdaderamente presentable y honestamente saber que él lo hizo con todo su esfuerzo lo hace más especial.
El llanto del bambino nos saca un poco del silencio.
— ¡Yo iré! No sabes como esperé volver a escucharlo aquí con nosotros—ni siquiera espera una respuesta cuando deja a la mitad su desayuno para correr a atender a Kian.
— Jayden, puedo hacer esto también—le digo cuando lo alcanzo en la habitación.
— Princesa, te amo, pero quiero tiempo con los dos. La verdad sea dicha, tengo miedo de que desaparezcan en cualquier momento, los amo demasiado para que eso pase, entonces ¿Por qué no recoges la mesa mientras cambio a nuestro hombrecito para que sea un chico guapo presentable? —me rio soltando su mano para que vaya por ello.
— ¡Él siempre luce guapo! —le grito cuando estoy limpiando la mesa, su carcajada se escucha junto con el balbuceo de Kian, no eran demasiados trastes así que cuando terminé de lavar y secar volví a mis dos hombres favoritos.
ESTÁS LEYENDO
Todo por él
RomantikLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
