Mis pulmones queman por el esfuerzo que realizo al correr. Estoy acostumbrado al esfuerzo físico es verdad, pero la velocidad no es en realidad mi fuerte, soy un chico grande y la fuerza es más lo mío. Olvidé por completo lo que Azul Miller alias "Princesa" me dijo "En la cafetería a las cuatro" Al menos eso creo. Bueno, ya voy cuarenta y cinco minutos tarde y si tengo suerte todavía me estará esperando así yo podré inventar algo sobre porque llegué tarde. Ella se ve demasiado manipulable y no creo que tenga problemas en ablandar sus sentimientos con unas cuantas palabras.
Abro la puerta creando un sonido fuerte que llama la atención de todas las personas, pero rápidamente regresan a lo que hacían, recorro con la mirada el lugar y no veo señales de ella. Tal vez fue al baño me digo para intentar calmarme.
— Disculpa—le hablo a una de las meseras, es una mujer mayor que me sonríe con amabilidad fingida.
— Bienvenido a Coffe House ¿Desea que tome su orden? —Eso me saca de contexto, parece estar programada con ese dialogo tan ensayado.
— Busco a una chica—digo con la mirada suplicante. Ella pone una cara de "¿Hablas en serio?"
— Verás hijo, aquí está lleno de chicas—señala el lugar. Y es verdad, por primera vez pongo atención en todas las chicas que hay aquí, a ninguna le presté atención porque sabía que no eran princesa, princesa siempre logra llamar la atención por algún motivo.
— No me entiende—digo frustrado— Es pequeña, cabello rubio, pero un rubio casi blanco, piel blanca casi como si nunca le pegara el sol y ojos verdes—muevo mis manos como si estuviera señalando a princesa a mi lado.
— Oh... Ella. Sí, la recuerdo, pero en realidad quién la atendió fue mi sobrino, Axel—señala a un chico de cabello negro que habla animado con una pareja de personas mayores— Ella parecía tan tierna en realidad—dice la mujer alejándose de mí.
Genial. "Era" lo que quiere decir que ya no está aquí. Me acerco al chico que señalo para poder ver si me daba alguna pista de dónde podía estar.
— Amigo. ¿Podemos hablar? —pregunto llamando su atención. Me observa de pies a cabeza frunciendo el ceño. Se despide de la pareja mayor y viene a mí.
— Déjame adivinar ¿El idiota que deja plantadas a chicas?
Asiento con la cabeza sin saber cómo tomar eso— Estoy buscando a una chica rubia cabello casi blanco con ojos verdes brillante y... —me interrumpe.
— Se llama Azul y es tremendamente inteligente—Finaliza por mí— Sí, la conozco y dejó un mensaje para ti—Vaya, al menos la mujer se dignó a disculparse.
— ¿Y qué dijo? —pregunté.
— Que te fueras al infierno—contesta con una sonrisa de satisfacción para alejarse de mí e ir a otras mesas.
Esto no podría empeorar. Salgo de la cafetería completamente enojado ¿Qué más puede salirme mal este día? Contesto mi celular que comienza a sonar.
— ¡Jayden! No lo vas creer, adivina lo que ha pasado—camino lentamente para calmar la carrera en la que me aventuré para llegar con princesa.
— ¿Adivinar? ¿Qué eres ahora Tyler, mi jodida novia?
— No seas idiota. Anda adivina.
Me frustra su insistencia— No lo se Tyler, ¿Hiciste un programa mágico que puede retroceder el tiempo? Eso me sería de utilidad.
— Llegué antes Jayden ¿Por qué no vienes por mí? Estoy en el aeropuerto—me detuve de golpe, mi mejor ¡había llegado por fin! ¡Tyler estaba aquí!
ESTÁS LEYENDO
Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
