Me despierto por el leve sonido de cosas cayéndose, lo primero que veo es que Kian está perfectamente dormido en su cuna, mientras que el lado de Jayden está vacío, se arrastra en mí una sensación extraña ya que todo este tiempo me he acostumbrado a despertar con él abrazándome, al principio discutimos sobre eso, luego nos dimos cuenta que es cosa de Jayden, si no me abraza a mí, es a una almohada, es su manera de dormir simplemente.
Me coloco mis pantuflas antes de salir a ver qué es lo que está pasando, es extraño que a las tres de la mañana Jayden esté despierto, por un momento pasa por mi cabeza que podría estar enfermo, luego borro eso, no quiero preocuparme innecesariamente.
Al llegar a la sala veo dos cajas que están en el suelo frente a él, tiene muchas cosas tiradas, algunas en su mayoría son fotografías o reconocimientos. Tengo ese mismo sentimiento de estar invadiendo su privacidad solamente que ahora decido acercarme, no luce bien si no todo lo contrario.
— ¿Jayden?
— Princesa ¿Qué haces despierta a estas horas? —me pregunta fortandose la cara ¿A caso estaba llorando?
— ¿Podría preguntar lo mismo? —se puso de pie para acomodarse en el sofá individual más grande que tenemos, luego me hace un gesto para que me dirija a él, camino para pasarlo y sentarme a su lado, pero él es más rápido y me sienta en su regazo, sé que no lo hace con mala intención porque su mirada sigue un poco pérdida.
— Estuve pensando en lo de ir a ver a tu familia—confiesa como si fuera un delito.
— ¿Qué pasa con eso?
— No creo que se bueno que yo vaya—por alguna razón eso me hizo sentir una punzada de dolor ¿No quería conocer a mi familia?
— ¿Puedo saber por lo menos por qué? —me vio como si le doliera para al final comenzar a hablar con una voz tan baja que tuve que recargarme en su pecho para escucharlo sin problemas.
— No soy la clase de hombre que quieres que tus papás conozcan, nunca hice esto princesa.
— Cuando dices "esto" ¿Te refieres a presentarte ante los padres de alguien? —cuando asiente puedo respirar bien de nuevo, él no cree que el problema sea yo, él se considera el problema.
— Solo mírame, te armé todo un espectáculo en la universidad esa vez para que no me dejaras con Kian, aún soy muy despistado y no sé si puedo llegar a ser el hombre que Kian llame con orgullo "Papá"—su rostro se ensombreció.
— Tienes miedo—afirmo acariciando su cabello como he venido haciéndolo de unos días para acá. Quiero que esto no se quede con él, ya es bastante la presión de conocer a mi familia, yo lo sé y más porque no somos para nada una pequeña familia.
— Sí, puede que parezca un inútil cobarde, sé lo que soy; un mujeriego, arrogante que huye de sus responsabilidades, él que no puede mantener un trabajo por mucho tiempo y todo lo malo que quieras imaginar seguramente ya pasé por ello, teniendo en cuenta eso es imposible que no tenga duda de si merezco a Kian, tengo que cambiar muchas cosas de mi vida para dejarlo entrar a él y no sé... no puedo, tengo miedo.
Jayden se estaba perdiendo una parte importante aquí, él ya estaba cambiando para dejar entrar a Kian, eran pequeños gestos que tal vez para él no significan mucho, pero es un avance en progreso. Tenía que hacérselo saber.
— ¿Por qué renunciaste a tu amada motocicleta? —le pregunto en medio del silencio.
— Para llevar a Kian y a ti sin tener problemas.
— Sí, pero piensa en esto. Si meses atrás yo te hubiera pedido que cambiaras la motocicleta por un auto lo más seguro es que me hubieras mandado a volar—comenzó a jugar con mis manos para que no lo soltara completamente y eso también me trajo una tranquilidad a la que no estoy acostumbrada.
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Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
