Cuando tengo a Kian en mis brazos me doy cuenta de que no hay sentimiento más bonito que este. Ya con diez meses el bambino es un niño muy listo, se ha logrado poner de pie con nuestro apoyo, claro y es por eso que hemos movimos los muebles que pueden ser peligroso para él, también ha conseguido decir de manera exitosa "mamá" algo que sorprendió a la pediatra, pero fue justificado por el hecho de que siempre le estamos hablando, sin embargo, aún no ha dicho papá, cosa que no puedo esperar a que suceda.
No hemos dado nada por sentado, en poco tiempo volveremos a la universidad y ahora estoy más dispuesto que nunca a terminar, princesa logró conseguir un trabajo de apoyo en casa y un poco mejor pagado, no quiere dejar a Kian más de lo necesario. Hoy en la noche tengo esta sorpresa para princesa y tengo los nervios al cien, me encargué de que nuestro campeón estuviera aquí especialmente.
Me miro al espejo y odio un poco el traje con la estúpida pajarita que forma el moño del smoking. Me giro y acomodo el del campeón, estamos vestidos exactamente igual para esta noche especial y puedo decir que nos vemos estupendos para este instante.
— Espero que esto le guste a tu mami, campeón—tal ves me hace ver como un loco creer que me entiende totalmente.
— Se ven estupendos, chicos—nos dice Jordan apareciendo en su habitación, tuvimos que pedirle su lugar para prepararnos, no le importó en absoluto. Toma en brazos a Kian y sonríe cuando este toma su cara en sus manitas— Vas a dejar a tu apuesto tío sin la belleza que tanto le caracteriza.
La risa de Kian hace temblar mi corazón de felicidad, quiero que él lo haga siempre.
— Espero que le metan freno a esto de los bebés o terminaré siendo un tío que debe cuidar a sus sobrinos cada fin de semana—me rio de su comentario negando con la cabeza.
— Tu tranquila que no hay planes de más bebés, todavía no al menos.
— ¿Estás seguro de que no necesitan mis servicios como chofer? —me pregunta insistiendo en llevarme a nuestro departamento.
— Deja de fingir que quieres ser amable cuando en realidad quieres ver a Emily y a su bebé. Te advertí que te mantuvieras lejos—baja a Kian en la alfombra afelpada que puso para él en su nuevo departamento y comienza a negar.
— Yo me mantuve lejos, aun lo hago.
— No lo suficiente, sabes que si te interesa Emily primero debes dejar que arregle todo con Tyler.
— ¡No tiene nada que arreglar con él! Solo le debe decir del pequeño Trevor y ya, él no la supo valorar.
— ¿Y tu sí sabrás valorarla? —le pregunto curioso, supe desde el principio que la química entre Jordan y Ems es intensa, pero eso no basta para mantener una relación y menos con un bebé de por medio.
— ¿No se les hace tarde? —pregunta viendo su reloj. Entorno mis ojos por lo infantil que es.
Posiblemente no deba meterme en algo que claramente solo es suyo para tratar, pero lentamente, muy lentamente he aprendido que si Emily es feliz princesa también lo es y la felicidad de princesa además de la de Kian son mis únicos objetivos.
Minutos después entramos a nuestro departamento pensando que ya nos debe estar esperando princesa en la sala caminando nerviosamente de un lado para otro, algo que nunca dejaré de amar, ese suave rubor que mancha sus mejillas cuando siente que llama mucho la atención. Sujeto con fuerza a Kian cuando ambos nos asustamos por el grito de Emily.
— Vamos Azul ¡Sal del baño soy una madre primeriza preocupada por su mejor amiga y esa no es una buena combinación! —casi suelto una risa de imaginar a princesa recargada en la puerta del baño para que esta pelirroja no entre, es como si durante todo el embarazo hubiera recargado baterías.
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Todo por él
RomanceLos Miller #1 Azul Miller es una chica verdaderamente inteligente y muy poco sociable, mientras que Jayden Ferreira es totalmente su contraparte, es despreocupado y extrovertido con el mundo que le rodea. A simple vista ellos son el cliché perfecto...
