Juego de miradas

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Desperté con los primeros rayos de sol como era de mi costumbre hacerlo, hoy tenia que saber donde estaba Bolthen y sacarlo de allí,  me senté en la cama y mire todo a mi alrededor, esto era extraño, despertar en otro lugar, en otro ambiente que no es el tuyo era muy extraño aun mas si estas sola, yo acostumbraba a tener a mis damas a mi lado para que me ayudasen a vestir o a mi mejor amiga Littwin la duquesa de Ardox ella siempre me entretiene con sus ocurrencia, dejo salir un suspiro y me levanto para prepararme de una buena vez. 

Me veo por ultima vez en el espejo de cuerpo entero, no se quien fue quien eligió estos vestidos pero sin duda tiene un muy buen gusto, realmente los vestidos son elegantes y muy finos no pude hallar uno que sea simple y cómodo ya que generalmente usaba esos en mi castillo, aquí es diferente, no hay nada a lo que estaba acostumbrada antes. Salí del cuarto lo mas  silencioso posible  era muy temprano estaba segura que los señores estaban dormidos aun, era muy temprano,  baje las escaleras con prisa pero siendo cautelosa a la vez, tenia que hallar la manera de encontrarlo y liberarlo de ese maldito lugar.

Como es posible que Thranduil haga esto, realmente todo lo que se decía de el era cierto, es un ser sin corazón , ni remordimiento, un ser que solo desea poder sobre todos.  Es un maldito.

—Auch.— choque con alguien delante mio y mi suerte se había esfumado cuando subí  la  vista y era ni mas ni menos que  Thranduil.—Hola.—dije en un murmullo no sabiendo que decir exactamente.

—¿Que haces  tan temprano despierta?.—ladeo la cabeza obserbandome con cuidado, sabia que yo sola estaba metiéndome en la boca del lobo, trague saliva y trate de sonreír de una manera inocente para que no sospechara nada de mi.

con suerte lo convencería.

—Como te dije ayer quería ver mas del reino y bueno quería hacerlo por mi misma sin la necesidad de molestarte.—trate que mi voz sonara convincente e inocente. Thranduil frunció el ceño y suspiro.

—Mandare a uno de soldados a mostrarte el palacio  pero sera después de que desayunes Loriel.—no podía perder tiempo pero celebre que no fuere el quien me guiara.

—No tengo mucho apetito , así que...—camine por un lado pero enseguida el me bloqueo el paso, quedamos  a una corta distancia el uno del otro. Su olor a tierra húmeda y menta activo una extraña sensación en mi pecho.

—No es una petición  bajaras a comer y después se vera lo otro.— su mirada no se aparto ni un segundo de mi.— Coloque mis manos en mi caderas y retrocedí un paso para evitar esa sensación que me provocaba su cercanía.

—Siempre me llevaras la contraria de todo ¿verdad?.—el junto las cejas.—Siempre vas a querer ganar ante cualquier petición.—sonrió de lado a lado y nuevamente esa sensación se introduzco en mi pero fue lago mas placentero.

— No hay nada malo en desear ganar y aun mas si se logra el cometido.— el acorto el espacio que había retrocedido.—Obtener lo que deseas activa una extraña y exquisita sensación de haber obtenido lo que anhelabas.— trague en seco cuando su mirada se fijo en mis labios.— Digamos que esa sensación  llega a la similitud de la excitación hacia alguien.— en ese segundo olvide respirar y Thraunduil se quedo esperando quizás que hablara o que volviera a respirar.

— Hay...emociones y sensaciones mejores que esa.— trate de apartarme y retroceder pero la pared se encontraba detrás de mi.— Hay cosas mejores que obtener siempre lo que deseas y ganar, cosas que te hacen mas poderoso.— el alzo el mentón sin quitar su mirada de mi.

  — Permitirme mostrarme ignorante ante ello y dime  ¿que puede  haber  mas grande que ello?

sonreí pero no se si era de nervios o por lo que iba a decir.

El inicio de un amor Real©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora