A diferencia de la mañana, el resto del día transcurrió de lo más normal, bueno, quizás no eran las palabras adecuadas ya que por más que no podía verlo sabía que abajo estaba ocurriendo un pan demonio, solo una vez asome la cabeza por el recibidor para ver lo que acontecía y sin duda era todo una rebelión, las mucamas, sirvientas y el resto del personal ayudaban al arreglo del palacio, decoración, limpieza y miles de cosas más. Mimiel me contó que incluso habian contratado más personal para el perfeccionamiento de todo lo interior del palacio, además para la atención de todos los invitados que llegarían.
Como si el palacio necesitará más manos para verse pulido y reluciente. Era ridículo.
Me había saltado la hora de comer del almuerzo, no tenía las ganas de bajar y ver a todas esas personas ir y venir de un lado a otro, ya me dolía lo suficiente la cabeza para soportarlo y más aún a Thranduil como a su padre que se pasaría el tiempo hablado de la fiesta, de como se debia actuar o que decir, ya sería suficiente con escucharlo hablar en la fiesta de lo poderoso, magestuoso e impenetrable que sería ahora el bosque negro.
Solo podía pensar en la hora de despedir a todos y llegar a mi habitación para poder dormir en paz, con la noche que había tenido y más con la perdida de energía en el hechizo mi cuerpo me pedía a gritos un descanzo. Solo rogaba a la pronta noche y refugiarme bajo las sábanas.
Levanté la vista hacia las risas de mis ayudantes, una de ellas estaba arreglando mi cabello y otra mi maquillaje, Mimiel por su parte estaba viendo mi vestido y los últimos retoques, esta vez ni ella ni Thranduil lo habían elegido. El Rey Oropher había tenido la delicadeza de mandármelo, no lo había visto pero sin duda Mimiel me había asegurado que era muy hermoso.
—Auch.—dije y me aleje un poco al ser jalada del cabello, la chica enseguida voltio.
—Alteza lo lamento mucho.—bajo la cabeza sonrojada.—De verdad lo siento mucho no volverá a ocurrir.
—Están muy distraídas el día de hoy, ¿no lo creen?, ninguna deja de hablar de la fiesta o si quiera pierden esa sonrisa. Después les dolerá las mejillas.—señale con el índice su rostro, ella sonrió de lado divertida.
—Lamentamos está actitud princesa.—esta vez hablo Mimiel llegando a nosotras.—Pero es que hoy es un día muy especial alteza, será una gran celebración, una fiesta que todos recordarán hasta el fin de los días. Sobretodo ustedes dos alteza. Todos estamos entusiasmados.
Suspiré bajando el rostro, ese debía ser la única razón por la que devia estar feliz, por ser mi compromiso de matrimonio pero sabía que eso no era así, sabia que todo esto era solo una pantalla para todos los demás, debía demostrar que lo amaba y estaba segura que él también lo haría pero ninguno de los dos podía sentirlo realmente. No con todos los problemas que habíamos tendido hace solo un día, no con todo lo que temía por aceptarlo en mi corazón.
No podía vivir con miedo, no podía estar en una relación que siempre me fuera a fallar, que me fuera a doler tanto como ayer y sabía que con Thranduil sería así siempre.
—No le veo la razón a ese entusiasmo, es solo una fiesta más de muchas, no será la gran cosa por lo que no deben estar tan alegres por eso.—voltee al espejo a ver mi maquillaje, subí la mirada al notar un cambio en ellas, su silencio me angustio.—¿Qué pasó?.—Mimiel hizo una mueca casi como una sonrisa con la cabeza gacha.
—Lamento si soy impertinente con mis palabras alteza pero... Principalmente estamos entusiasmados por la fiesta porque es la primera que tenemos.—deje lo que estaba haciendo y gire a ellas, las mire a todas y cada una de ellas.
—Que es lo que me dices, ¿Acaso nunca tuvieron una fiesta en el palacio?.
—Oh! si que tuvimos una pero fue hace mucho tiempo, yo claro que aún no nacía pero me dijeron que fue muy similar a esta.—me levanté de mi lugar sorprendía de sus palabras, era algo muy común de nosotros los reyes dar entre mes o cambio de estación alguna fiesta para elevar la moral de nuestro pueblo, más aún hacerlos parte de nuestra familia y sentirnos unidos a ellos. Pero esto salía por completo del contexto.
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El inicio de un amor Real©
Fanfiction"Real" fueron sus palabras de alguna vez, un amor real que el mismo vivió hace mucho tiempo. El Príncipe Thranduil un ser frío, arrogante, calculador y con un gran conocimiento y experiencia a todo menos a algo que nunca lo vio posible. Su propio...
