Comencé a abrír los ojos de a poco, al comienzo la luz me molestaba y me obligaba a cerrarlos nuevamente pero poco a poco me acostumbré, me moví un poco pero enseguida me arrepentí me sentía muy adolorida, mire el lugar donde provenía el dolor pero estaba muy bien vendado, lleve una de mis manos a mi cabeza al mismo tiempo tratando de recordar lo que me había pasado pero un pequeño mareo me hizo abandonar la idea.
—Diablos.—me senté de poco en la cama e inspeccione el lugar en donde estaba, mi habitación, luego baje la mirada hacia mi vestimenta la cual no era la misma que había elegido está mañana. Alguien me había cambiado, unos ojos plomizos verdosos se instalaron en mi mente y mi mejillas ardieron de la vergüenza solo al pensar en Thranduil.
Forcé a mi mente a recordar lo que me había pasado, ya estaba asustandome de mí condición y sobretodo que Thranduil estuviera involucrado. Lo recordé, comenze a recordarlo todo lo que paso en el bosque, las arañas y la pelea que tuvimos con ellas luego una de ellas me hirió, lo siguiente fue solo algunos gritos de los soldados y la mirada angustiada de Thranduil; por alguna razón eso me gustaba, que se preocupara por mi.
Coloque un pie fuera de la cama y me levanté, hice un gesto de dolor al sentir una punzada en mi vientre, justo donde esa maldita araña me había atacado, camine un par de pasos hacia el centro de mí habitación, el vestido blanco que traía puesto era muy sencillo, típico para una muda de cama, traía el cabello suelto y algo desordenado sin decir que mi rostro estaba algo palido y sin color, tenía que arreglarme no quería que Thranduil me viera así.
"No quería que Thranduil me viera así" pensé en mis palabras y enseguida me di una bofetada mental, y a mi desde cuándo me importa su opinión para conmigo, todo esto era solo un trato con beneficio mutuo así que no era necesario que me arreglará para el, para que vea hermosa y perfecta. El se iba a casar conmigo solo por mi reino no por mi.
El no me quería a su lado y yo solo amaba a Khell, debía pensar solo en el y qué pronto estaría a su lado.
"Tu mente dice eso pero tú cuerpo dice otra cosa"
Negué con la cabeza todos los pensamientos negativos que tenía, el no me intimidada y menos provocaba algo en mi. La puerta fue tocada con sutileza dos veces, debían ser las mucamas o mis ayudantes de habitación.
—Adelante.—mencioné sin prestar mayor atención a la puerta.—Mimiel me ayudarías a vestirme.—dije sin percatarme aún de su precensia.
—No soy Mimiel.—solo basto su voz para quedarme paralizada en mi lugar como si fuera una estatua.—Más aún si desea mi ayuda...—note su tono de picardía y fue allí donde voltee a su encuentro, Thranduil estaba ya adentro de mi habitación su vestimenta como siempre tan pulcro y elegante más había algo en su mirada que había cambiado.
—Lo lamento creí que eras...
—Una de tus ayudantes.—me cortó.—Aún no deberías levantarte, tus heridas aún no sanan del todo.
—Lo lamentó quería ya estar de pie, odio estar en cama y más por gusto.—sonreí mientras jugaba con mis manos.
—En este caso no lo es, debes estar en cama.—comenzó a acercarse a mi.—¿Como te encuentras?.
—Bien solo algo adolorida pero viva.—rei entre dientes pero para él no significó ningún tipo de gracia.
—No debiste volver Loriel , pusiste en peligro tu vida, las consecuencias pudieron ser peores si no te traía a tiempo.—dijo mirándome fijamente, abrí un poco la boca y sin querer mire por milésimas de segundos sus labios.
—¿Tu me salvaste?.—los gestos de Thranduil se suavizaron un poco pero una chispa comenzó a crecer en mi.
—Tu vida peligraba y no tenía mucho tiempo.—nuevamente acortó el espacio entre nosotros haciendome sentir vulnerable.—¿Porque volviste?.— dijo en un murmullo, a la distancia a la que estábamos podía oír muy bien pero su tonalidad de voz me hizo parecer que buscaba la respuesta a una gran interrogante que no podía desifrar por si solo.
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El inicio de un amor Real©
Fanfiction"Real" fueron sus palabras de alguna vez, un amor real que el mismo vivió hace mucho tiempo. El Príncipe Thranduil un ser frío, arrogante, calculador y con un gran conocimiento y experiencia a todo menos a algo que nunca lo vio posible. Su propio...
