Estaba segura que de tantos giros que había dado en este lugar se había formado un cráter en el suelo, cada segundo miraba la puerta de ingreso y luego me fijaba en el cielo, ya era de noche, quizás para mí era demasiado pronto que había caído la oscuridad aumentando con esto mi desesperación, Thranduil no había llegado aún al palacio y no había señales de él.
Mi desesperación creció a tal grado que me encontraba temblando como si fuera víctima del frío pero sabía que no era eso, era terror, puro terror de que algo malo le pudiera pasar, de ya no verlo más.
—Alteza.—solté un suspiro aliviada de ver a Mitriel, él me hacía dicho que no debía angustiarme, que Thranduil sabía cuidarse por sí solo y claro que era conciente de eso pero ahora tenía una mala sensación.
— Thranduil aún no llega, Mitriel estoy preocupada ya es tarde debió haber vuelto hace horas.—estaba furioso, yo lo sabía, yo lo había provocado pero aún así no podía desaparecer de esta manera.—Te lo pido ve con una escolta a buscarlo, se que está molesto conmigo pero...
—No se preocupe ire de inmediato a buscarlo pero por favor no se angustie estoy casi seguro...—el sonido del caballo ingresando a toda prisa nos hizo voltear la mirada, tanto Mitriel como yo nos quedamos perplejos al ver al animal moviéndose como loco, algunos soldados fueron a controlarlo y en ese segundo que volteo puede ver sobre su lomo la razón de su actitud.
—¡Thranduil!.—grité entrando en pánico, no se movía, Mitriel reacciono primero y fue a la carrera hacia él, con ayuda de los soldados lo bajaron con cuidado de su caballo.
—¿¡Que fue lo que paso!?.—pregunto Mitriel cubriendo la herida lo mejor que podía, la sangre fluía incapaz de ser retenida. No pude acercarme, no tenía ese valor de verlo de esa manera, mi cuerpo se había paralizado solo al verlo cubierto de sangre.
—Orcos, están en los límites....mantengan al pueblo seguro, manden...—su voz se iba apagando conforme iba hablando, soltó un gruñido entre dientes cuando se hizo aún más preción en sus heridas.
—Me encargaré de ello pero tu estas gravemente herido Thranduil, te han contaminado con ese veneno.—abrí la boca al escucharlo, no... El no podía haber sido envenenado.
Mitriel me miró por milésimas de segundos y luego ordeno que lo trasladaran a su habitación, se armó una especie de camilla y con eso lo comenzaron a mover, Mitriel se levantó y fue hasta mi lugar, yo no despegaba la mirada del charco de sangre en el suelo.
—¿Está muy grave?.—mi voz, no la reconocí, sin duda estaba aterrada pero a la vez molesta con esas criaturas, no sabía si Thranduil iba a vivir o...
—Debes ser fuerte, ahora el te necesita princesa, lo que halla pasado quizás por ahora debes olvidarlo. No hay mucho tiempo traeré a los médicos.—mencionó y luego salió corriendo, debía ser fuerte, debía llevar el control, debía muchas cosas de las que no estaba segura si estaba lista pero Thranduil me necesitaba y luego que se recuperará se vería lo demás.
Mire la dirección por donde se habían ido, estaba segura que estaría en su habitación, allí lo atenderían, camine a velocidad hacia ese lugar, subiendo torpemente las escaleras; llegué hasta su habitación la cual estaba llena de personas, soldados, mucamas y sanadores.
Ingresé a la habitación, esquivando a todos los que se me atravesaban, me detuve a dos pasos de su cama, tenía el pecho descubierto con la sangre en la mayor parte de este, estaba más pálido de lo normal, su ceño estaba fruncido debido al dolor.
—Loriel...—mi pecho dió un salto al escucharlo decir mi nombre, tenía la cabeza apoyada hacia la izquierda, no se había percatado aún de mi. Más aún así me llamaba.
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El inicio de un amor Real©
Fanfiction"Real" fueron sus palabras de alguna vez, un amor real que el mismo vivió hace mucho tiempo. El Príncipe Thranduil un ser frío, arrogante, calculador y con un gran conocimiento y experiencia a todo menos a algo que nunca lo vio posible. Su propio...
