~ Te quiero ~
Estábamos ya en el departamento. Nos quedamos callados, observando cómo la tormenta se apoderaba de Londres. El viento doblaba los árboles hasta que perdían su forma natural. La basura volaba por la calle, y el nivel del agua aumentaba. Oíamos el ruido de las alcantarillas, que luchaban por atrapar la mayor cantidad de agua posible.
-Ven, tenemos que secarnos
Harry tomó mi mano y me guió hacia la sala. Me quedé de pie allí, con los dientes castañeteando. Él entró en el baño y salió con dos toallas blancas y esponjosas.
-Toma -dijo, lanzándome una-. Intenta secarte lo más que puedas, aunque creo que necesitarás una ducha para entrar en calor
Tomé la toalla y comencé a frotarme con ella en todo el cuerpo. Mis pantalones estaban empapados, y cuando hice presión en mis pies salió un buen chorro de agua, formando burbujas en el suelo.
-Me temo que tendré que aceptar tu oferta de la ducha
Harry arqueó las cejas en un gesto más que sugerente.
-Yo solo -dije.
Y él se encogió de hombros, sonriendo.
-No he dicho nada
Me llevó a su baño. Allí estaba la gigantesca cabina de hidromasaje. Los chorros de agua salieron disparados cuando Harry abrió la llave. Ya me había llovido bastante por un día, pero al menos aquella agua estaba caliente. Harry me enseñó cómo regular la temperatura. Luego se marchó y regresó con una de sus camisas.
-Pondré tus pantalones a secar -dejó la camisa en un rincón-. Puedes ponerte esto mientras se secan. Supongo que es lo bastante grande para tapar tu pequeño cuerpo
-Gracias
-Yo estaré en la sala... luchando para no pensar que estarás desnudo a solo unos metros de mí
Solté una risita y le arrojé la toalla. La colgó detrás de la puerta y me dejó solo. Me coloqué bajo el chorro de agua, lo cual fue como una bendición de los cielos. Tomé un poco del champú de Harry y me enjaboné el pelo con él. Luego puse una fina capa de acondicionador sobre mi cabello y en un par de minutos me enjuagué. Después de secarme, me puse la camisa de Harry. Me llegaba justo por debajo del trasero. Me miré al espejo y sonreí. Busqué en los armarios del baño y encontré un secador de pelo. Lo enchufé y sequé mi cabello, con la cabeza colgando. Volví a verme en el espejo. No estaba mal. Respiré hondo y salí del baño. Harry estaba sentado, sobre una toalla, para que su ropa mojada no dañara la piel del sofá. Estaba viendo las noticias por la televisión. Me acerqué tímidamente y me senté a su lado.
-Huele muy bien -señalé una taza de té que estaba en la mesita de centro.
-Es para ti. Lo hice pensando que te haría muy bien para bajarte la borrachera -Me miró de arriba abajo, haciéndome sentir cohibido-. Estás muy guapo
Tomé la taza de té y bebí un sorbo, agradecido por lo caliente que estaba.
-No te engañes-dije-. Ese Louis fresco y alcoholizado que se había apoderado de mi cuerpo ya no existe
Harry se rio.
-Siento no estar actuando como el caballero que me había propuesto ser, pero ni te imaginas lo sexy que estás
Noté que se me enrojecían las mejillas. De pronto me vino a la mente el recuerdo de cuando yo había dicho: Quiero que te aproveches de mí. Me puse nervioso. Harry notó mi incomodidad y se acercó a mí, con cuidado de no mojarme. Me agarró de la mano, con fuerza, y yo bajé la vista.
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Destinados » Larry
FanfictionPara Louis el amor adolescente como el de Romeo y Julieta solo existe en la literatura, pero esto cambia cuando conoce al chico que le hará creer que el amor sí existe en la vida real, y no es tan malo como parece. Lo que ellos no saben es que ambos...
