~ Decisiones ~
Se sentía enfermo.
Físicamente enfermo.
No podía con la noticia de que todo aquello era real. No podía estar ocurriendo. No debía permitirse que ocurriera. Horrorizado, leía las actualizaciones de las noticias en el monitor. Mantenía la mano pegada al mouse y hacía clic cada cinco segundos para refrescar la página de Internet. Las cosas iban demasiado rápidas. Tenía la certeza de que ya habría muerto alguien; siempre había víctimas mortales en las inundaciones. Si al menos la doctora Smith hubiera hecho algo...
Ella estaba sentada a su lado, también concentrada en el monitor, pero parecía tomárselo con calma. Estaba en su silla, tranquila y con una sonrisa sádica.
-Increíble, ¿no? -Comentó ella, rompiendo el silencio incómodo. Sin prestar atención al estado de ánimo de Joe-. Apuesto a que no te esperabas ni en sueños llegar a ver una conexión como la de ellos. -Otro silencio-. Este caso es de lo más fascinante, ¿sabes? Es como si sus cuerpos se hayan adaptado para encajar entre sí. ¿Lo puedes creer? Nunca había tenido la oportunidad de observar algo como esto. La afinidad entre ambos es extraordinaria y quedan tantas cosas por ver...
Joe no aguantaba más. Si seguía escuchando las palabras de la doctora, iba a tomar su cabeza para golpearla contra el monitor.
-Doctora, esto no está bien
Ella se le quedó mirando.
-¿Qué dijiste?
Incapaz de controlar su rabia, Joe habló dispuesto a hacerle entender de una vez por todas que estaba equivocada.
-¿Cómo puedes quedarte ahí sentada sin hacer nada? ¿Cómo puedes dejar que pase todo esto? Es totalmente inhumano. ¿Qué les estás haciendo a esos pobres chicos? Estás dejando que se enamoren, ¿Cómo puedes? No lo entiendo. -Tiró al suelo la taza de café que estaba sobre el escritorio-. Si alguien muere, la culpa será tuya. Tienes que ponerle fin a esto. Si no lo haces llamaré al Ministro de Defensa y...
-¡No lo harás! -Su autoridad le heló la sangre. La doctora Smith clavó en él unos ojos fríos, con el rostro lleno de ira.
-No me queda de otra
-No, no lo harás
-¿Quieres probarme?
-Me parece que no estás consciente de tu situación, Joe. ¿De verdad crees que el Ministro de Defensa escuchará a una persona como tú?
Joe se quedó en silencio.
-Deberíamos dejar que todo esto siga su curso. Nunca antes se había desarrollado una afinación entre una pareja. ¿Qué pasaría si logramos idear una manera de que acaben juntos? No hay salida, Joe, y lo sabes desde aquel día que firmaste el contrato que te vinculaba a nosotros. Ahora te sugiero que cierres la boca, a menos que quieras pasar el resto de tus días como un simple secretario en todo este proyecto
El chico no supo qué decir. Se había olvidado del contrato. Había sido un total estúpido. Estaba tan entusiasmado cuando firmó, tan feliz de tener acceso a un gran proyecto que nunca se le pasó por la cabeza las consecuencias que todo aquello provocaría.
-Muy bien. Entiendo lo que me dices. Pero ¿no crees que esto se nos está escapando de las manos?
-Yo soy la encargada de esto y aquí las decisiones las tomo yo. Ahora te pido que vayas a buscarme un café si no quieres bajar de categoría
Se alejó mientras sus pensamientos se desviaban hacia los pobres chicos que estaban causando todos aquellos problemas. La situación por la que él estaba pasando no era nada comparada con la que tendrían que afrontar ellos. Tal vez sería mejor dejar que disfrutaran su pequeña porción de felicidad. Porque, una vez que los acontecimientos se desencadenaran, ninguno de los dos volvería a ser feliz...
~
*se va corriendo*
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Destinados » Larry
FanfictionPara Louis el amor adolescente como el de Romeo y Julieta solo existe en la literatura, pero esto cambia cuando conoce al chico que le hará creer que el amor sí existe en la vida real, y no es tan malo como parece. Lo que ellos no saben es que ambos...
