CAPÍTULO 3:

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Elías levantó primero la vista, y luego la cabeza, para posteriormente voltear y buscar con la mirada al gracioso que le hizo un tope de carnero.

- ¿Quién fue? - Preguntó quedamente, sin perder la calma, pero conteniendo su hirviente ira dentro de una olla de presión a punto de estallar. Miró a sus compañeros Escorpianos. - ¿Alguno lo vio?

- Sam lo vio. - Dijo algún Aquariano que solo quería ver el mundo arder.

Todas las miradas tanto Escorpianas como Arianas se fijaron sobre él. Sam miró a su comida y no quizo hablar.

No está bien ocasionar peleas. Pensó. Eso le habían dicho mientras estaba en la academia Libra, pero por desgracia, ningún Escorpiano ahí pensaba como él.

¿Por qué eran así? Antes de llegar a ese horrible institutuo dividido en doce academias, Sam vivía una vida tranquila. Había conocido a amigos de distintos signos zodiacales, y ninguno era tan radical como la gente de estas academias.

¡Ni los Arianos lucían un aura tan fuerte, ni los Escorpianos lucían una tan intimidante como la de ahora!

Tuvo un amigo Aries que era sumamente callado y tranquilo, hasta un poco soso,y una amiga Escorpiana bastante alocada. Nada tenía sentido.

El fuerte agarre de Elías lo obligó a ponerse de pie y a dejar sus pensamientos.

- ¡DÉBIL! - Siseó. - Desleal, idiota. No puedes hacer eso que acabas de hacer. No apoyar a tu academia, y más aún contra los Arianos el algo muy grave.

Hablaba con cólera contenida, y alzó la mano para soltarle un golpe al muchacho de quince años cuando Arian, el líder de los Arianos, le puso una mano en el hombro.

- No te desquites con él.

El "carnero" líder buscó en la mesa de su academia al payaso que había agredido a Elías.

- ¡TÚ! - Vocifereó. - ¡SÍ, TÚ, IDIOTA, VEN AQUÍ!

De la mesa de los Arianos se levantó Ignacio. No se veía intimidado.

- Fui yo, - Dijo con determinación. - ¿Algún problema?

Elías le miró, escondiendo su furia bajo su pose derecha, altiva e imperturbable.

- No te le acerques, Elías. - Le dijo Sergio. - Recuerda: Disciplina ante todo.

- Hey, Sergio. - Le dijo Arian. - Son solo muchachos. Tienen que hacerse hombres ya sabes para qué. - Sonrió. - Déjalos pelear.

Sergio y Arian sostuvieron miradas furiosas bastante rato. Arian volteó y habló.

- ¡TODAS LAS ACADEMIAS QUE NO SE VEAN INVOLUCRADAS, HÁGANSE A UN LADO!

Desde Piscis e ignorando a Aries y Escorpio hasta Capricornio, las mesas fueron apartadas y los alumnos se sentaron sobre estas a contemplar el duelo de titanes.

- ¿Y USTEDES ESPERAN UNA INVITACIÓN O QUÉ? - Vociferó Sergio, mirando a los Escorpianos y Arianos que sobraban. - ¡HÁGANSE A UN LADO TAMBIÉN!

Sam no supo como reaccionar, y fue arrastrado a un lado por Iván.

El combate comenzó.

Academia EscorpianaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora