Ringo le pagó al taxista y nos bajamos de inmediato como si algo muy urgente nos estuviera esperando... obvio, la cama.Me llevaba de la mano, casi corriendo hasta la entrada de su casa; abrió la puerta, entramos y nos quedamos mirando, parados en absoluto silencio hasta que él habló.
—¿Quieres algo de beber o... subimos ya?.— Sonaba algo nervioso o ansioso, no podría decir.
Se quitó el abrigo y se ofreció a llevar el mío también al perchero.
—Creo que ya he bebido demasiado, apenas siento mis labios.— Reí un poco nerviosa. —Prefiero que subamos mejor.—
—Genial, yo también, vamos.— Me agarró de la mano y nos dirigimos apresuradamente hacia las escaleras.
Llegamos a su habitación, cerró la puerta, me acorraló en ella y nos comenzamos a besar desesperadamente. Recorrí mis manos hasta llegar a su cabello, enredando mis dedos en él, desordenandolo; era tan sedoso ¡Me encantaba!. Él por su parte me agarraba una pierna, acariciandola mientras presionaba su pelvis contra la mía.
¡Mierda, podía sentir como su miembro se estaba poniéndo duro y su roce me excitaba aún más!Comenzamos a caminar hacia la cama sin dejar de besarnos, me recostó sobre ella poniendose encima mío mientras yo empezaba a quitarle la camisa, luego él quitó mi blusa y ambos quedamos a torso desnudo. Me volvió a besar pero al instante se detuvo, y apoyado de sus brazos a cada lado, me quedó observando.
—¿Sucede algo?.— Le pregunté con la respiración agitada, estaba confundida.
—No, sólo es que hace mucho que...— Bajó la mirada hacia mis labios. —Que no traía a una chica a casa... y una tan bella.— Y por último, me miró a los ojos.
No supe que contestar, estaba embobada mirando sus bellos ojos con una pequeña sonrisa en mi rostro mientras me sonrojaba, entonces sólo me limité a agarrarlo del cuello y volver a besarlo.
Nuestras lenguas jugaban en un beso apasionado, sus manos acunaban mis senos apretandolos suavemente sobre el brasier; solté un pequeño gemido y mordí su labio inferior, él sonrió.
¡Me encantan esos labios carnosos que él tiene, jamás me cansaría de besarlos y de morderlos!.Comenzó a besar mi cuello mientras yo acariciaba su espalda, luego sentí una suave mordida en él y suspiré, eso me encendía aún más.
Llevó sus manos hacia mi espalda para desabrocharme el brasier, me lo quitó y dándome pequeños besos desde el cuello llegó hasta a mis senos; los observó detenidamente, acercó sus labios a uno y comenzó besarlo, luego a succionarlo; con su mano izquierda acariciaba mi otro seno, apretandolo, jugando con el pezón. Mi respiración se aceleró, me estremecía ante su tacto, y entonces sentí como atrapaba mi pezón con sus dientes y lo jalaba suavemente, solté un gemido y arqueé mi espalda.
Después de jugar un rato con ellos bajó hasta mi vientre para quitarme la falda y luego los tacones, dejándome solamente con las bragas. Lo atraje hacia mí y lo tumbé en la cama; esta vez me tocaba jugar a mí.
Me senté a horcajadas sobre él, comencé besando su pecho lentamente dejando humedos besos en él; seguí bajando, mientras besaba su abdomen y llegaba al borde de su pantalón, alcé la mirada seductoramente hacia él.
—¿Puedo?.— Le pregunté mientras tomaba el cinturón para desabrocharlo.
Ringo sólo se limitó a asentir rápidamente mientras se mordía el labio.
Procedí, cuando bajé sus pantalones y vi su miembro erecto, que tenía un muy buen tamaño, quedé fascinada y no pude evitar pasar mi lengua por mi labio inferior y luego morderlo.

ESTÁS LEYENDO
El Libro de Confesiones de la Señora Starr (PAUSADA)
FanficSucias y divertidas (y otras no tanto) confesiones, relatos y anécdotas que ocurren en el día a día de la Señora y Señor Starr ¡Espero que lo disfruten! Tanto como yo... ay ( ͡° ͜ʖ ͡°)