Me tumbo en cama. Estoy en el apartamento nuevo. Deshago la maleta y pongo la ropa en el armario.
Cojo el móvil y veo varios mensajes de Nick.
Nick: Judy, ¿dónde estás? He estado buscándote por todas partes.
Nick: Contéstame por favor. ¿Estás bien?
Nick: Judy, necesito hablar contigo, te quiero.
Eso último hizo que se me formara un nudo en la garganta. Pude oír como mi corazón se rompía. Es horrible el estruendo que hace un corazón cuando se rompe.
No sé si responderle o si ignorarle, pero me inclino por lo segundo.
Dejo el móvil en la mesita de noche y al cabo de unos minutos oigo como vibra.
Cojo el móvil. Nick me está llamando. Se me da por cogerle la llamada.
- ¿Judy? ¿Dónde estás?
- ... (me quedo en silencio, y mi corazón se embala al volver a escuchar la voz de Nick)
- ¿Judy? Por favor, di algo. ¿Estás bien?
Cuelgo y pongo las manos sobre mi cara, Dejando el móvil en mi regazo.
Nick vuelve a llamar y le vuelvo a coger.
- Judy, voy para allá. (dice Nick, y cuelga)
Pongo el móvil sobre la mesita, y me veo reflejada en el cristal de la ventana, con cara de confusión y miedo. ¿Venir? ¿A dónde? No sabe dónde estoy.
¿Y si me localizó? ¿Y si es verdad que viene?
Me siento en un rincón de la habitación, apoyada en la pared, con las piernas encogidas, rodeándolas con mis brazos. En posición fetal.
Al cabo de unos minutos me levanto y entro en el baño. Cojo una cuchilla que está en mi bolsillo.
Ayer había visto en el tren una chica con ojeras que cogía una afila de su estuche y la desmontaba. Al desmontarla solo quedaba una cuchilla, un tornillo pequeño y la base de la afila. Fue de ahí de donde cogí la idea. Le pedí una afila a la chica y le pregunté como se desmontaba. La chica debió ver que era la primera vez que lo hacía, así que me dijo como hacerlo. Se le veía desesperada, con los pelos revueltos y con las uñas comidas. Mientras me enseñaba le vi las muñecas y antebrazos, con cicatrices.
Recuerdo las palabras de la chica: Si quieres cortarte, solo necesitas algo afilado. La cuchilla de una afila te sirve, aunque no te matará. Para empezar está bien. Si quieres acabar con todo solo te hace falta un bisturí o simplemente un cuchillo bien afilado. Y recuerda, si quieres suicidarte corta verticalmente; no podrán cosértelo.
Mis ojos se inundan y una lágrima cae por mi mejilla.
Necesito sacar este dolor por alguna parte, y qué mejor forma de sacar el dolor, con más dolor.
Apoyo la cuchilla sobre mi muñeca y arrastro lentamente la cuchilla, observando como la piel se abre y surge sangre del corte. Es un corte superficial, poco profundo, y horizontal. No me matará, y espero que nunca lo intente.
Abro el grifo y sumerjo la muñeca en el agua. Duele. El dolor hace que me olvide de Nick.
Hace que me olvide de él, si no fuera porque en ese momento entró por la puerta y me sujetó con todas sus fuerzas. Me abrazó y me quito la cuchilla de la mano. La tiró al suelo y me abrazó aún más fuerte.
Yo lloré. Quise apartarme de él, pero no pude, así que lloré más.
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Zootopia
أدب الهواةNovela basada con los personajes de Zootopia y algunos más. El amor entre diferentes especies, problemas amorosos y personales. Una decisión continua entre vivir o morir. Un gran amor, o una gran muerte. Matarse o ser matado, querer o ser querido...