Capítulo 1

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Me despierto sobresaltada y veo el despertador. ¡Maldita sea, llego tarde al trabajo!

Me levanto de la cama de un salto y me pongo el uniforme a toda prisa. Veo mi nariz rosada en el reflejo del espejo y salgo por la puerta a toda prisa (lo raro sería que saliera por la ventana).

Corro por la calle de Zootropolis con el cochecito de policía a la velocidad que se puede permitir tener (que no es demasiada).

Aparco el cochecito y me bajo de él. Observo todos los rincones y calles para asegurarme de que todo está bien. No puedo trabajar sin haber desayunado un zumo de zanahoria mañanero.

Entro en mi bar habitual, El Zanahorio. Camino por el pasillo y saludo a mi amigo el camarero (un palomo de ciudad). 

-Buenos días, Sir.

Me siento en una silla (la de siempre) y cojo una revista que está sobre la mesa.

Leo los artículos diarios, en los cuales siempre aparecen noticias, cotilleos y declaraciones. Puedo observar que en un artículo pone: Perezoso aprendiz desea ser chófer personal.

Me resulta tentador lograr un chófer personal que me lleve de paseo, pero un perezoso... no creo que lleguemos muy lejos.

Oigo un barullo en la zona de la barra del bar y aparto la mirada de la revista.

Contemplo un zorro con su hijo vestido con un disfraz de elefante. Arqueo una ceja y escucho la conversación.

-Perdone señor, mi hijo quiere una piruleta de esas. He venido hace un rato y me ha cobrado menos de lo que me cobra ahora. ¿Acaso me está tomando el pelo? -Dice el zorro astuto-  

(Se notaba que mentía, o por lo menos, lo notaba yo. Ese zorro me parecía gracioso y más astuto que una mofeta. Algo en él me resultaba tentador).

-El precio es el mismo de siempre, caballero. -Dice Sir cayendo en la trampa del zorro-

-¡Exijo que le dé una maldita piruleta a mi hijo! No quiero problemas, y me parece que usted tampoco los quiere... -Dice el zorro con voz amenazadora-

-Está bien, está bien, tenga su piruleta y deme mi dinero.


El zorro le da el dinero y le da la piruleta al pequeño animal que le acompaña.

Nuestras miradas se cruzan y yo aparto la vista lo más rápido posible y clavo mi mirada a la revista. Estoy tensa y no me puedo concentrar en la lectura. Ese zorro es tan...interesante.

Oigo unas pisadas y finalmente siento la silla de enfrente deslizarse y como alguien se sienta en ella. Aparto mi mirada de la revista y observo al animal que se sentó en la silla que está a un metro de mi, enfrente, intimidante.

-Buenos días, señorita. He observado su aspecto y me ha resultado misterioso y tentador. -Dice el zorro con mirada seductora-

- Bu-buenos días. -digo con torpeza-

-¿Es normal que tu nariz sea tan rosada y que tus piernas tiemblen tanto?

-Creo que eso no te incumbe. -digo a la defensiva.¿Que iba a hacer sino?-

-Bueno bueno... entonces no debería decirte que tu corbata está mal puesta.

Observo mi corbata y me la pongo bien rápidamente. El zorro sonríe y me mira de arriba a abajo.

Me tiende una mano mientras me dice:

-Nick Wilde, zorro astuto de Zootopia.


Le extiendo la mano para estrechar la suya y digo:

-Judy Hoops, coneja policía de Zootopia.


Nick suelta mi mano rápidamente y se pone pálido.

-Poli...cía?


-Tranquilo, zorro astuto, no te delataré. Pero no por ti, sino por tu hijo.

- ¡Ah! No es mi hijo. -Dice riendose con ironía-

-Podría denunciarte por estafa y manipulación de animales.

-Pero no lo harás. ¿Sabes por qué?

-...

-Porque te resulto intimidante, encantador e interesante.

-Eso no es verdad. -Digo tímidamente-

-¿Ah, no? ¿Y por qué estás mordiéndote el labio?


Dejo de morderme el labio. No sabía que lo estaba haciendo.

-Desearía que me los mordieras tú. -digo inconscientemente-

-¿QUÉ? -dice Nick estupefacto-

-¿Qué? -Me pongo colorada- No quise decir eso. Yo... me tengo que ir. Un placer


Cojo mi zumo de zanahoria, lo bebo de un sorbo y dejo el dinero en la barra.

Salgo del bar a paso ligero y mirando hacia el suelo.

Estoy deseando llegar a casa para tumbarme en casa y morder la almohada de los nervios. ¿Qué ha pasado en ese bar? ¿Qué hacía yo mordiéndome los labios? 

Ese zorro...

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