Capítulo 30.

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Ya estábamos de regreso a Madrid, venía toda la "bola" de youtube, a Rubius le tocó en el asiento de al lado mio, y también estaba Staxx

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Ya estábamos de regreso a Madrid, venía toda la "bola" de youtube, a Rubius le tocó en el asiento de al lado mio, y también estaba Staxx. Rubius en la ventanilla de la derecha y Staxx en el pasillo; yo en medio -obviamente-, la verdad, no me importaba nada de lo que pasaba en ese momento. Mis pensamientos están enfocados únicamente en Itzel.

Tenía los audífonos puestos con la canción random que apareció primero, claro que estaba en mi lista de reproducción "depresivas". Al poco rato me dormí en el hombro de Rubius, sé que es incomodo y estúpido, pero el sueño me venció, y mi cabeza no tiene soporte al dormir.

A las horas ya habíamos llegado a España, pero se sentía un gran vacío al estar ahí. En el piso era lo mismo, todo en silencio, nadie quería hablar por el momento. Ese día estaba muy nublado, con mucha lluvia y el cielo no dejaba de hacer ruido. Estaba vestida con un pantalón de pijama y una blusa de manga larga de estas típicas de Estados Unidos, tenía unas calcetas de Totoro que me había dado Itzel en una navidad. 

Entré a su cuarto lentamente, comencé a ordenarlo para llevar mis cosas dentro de poco ahí pero la nostalgia me invadía por completo. Cada paso que daba salía una lágrima de mis ojos, rayos, esta chica no limpiaba ni por coincidencia. Ya cuando tenía todo recogido y limpio, lleve mis cosas hacia ese cuarto, mientras veía la ropa que ella tenía me quedaba con algunas que si me quedaban, otras se las di a Jane y la que sobró las iba a llevar a caridad o que sé yo.

Cuando iba a revisar los cajones de las mesas de noche, encontré varias navajas. Me dieron escalofríos, y miedo a la vez; unas tenían sangre seca y otras estaban limpias. Revisé el cajón del otro extremo de la cama y habían pastillas para dormir y otros analgésicos.  Ahogué un sollozo y tiré todo eso a la basura. 

[...]

2:00 a.m

No podía dormir, daba vueltas sobre la cama. Salí del cuarto, me senté en el sofá y encendí la televisión, no había nada bueno pero era para distraerme. Al cabo de unos minutos sonó mi móvil, era un mensaje de whatsapp de Rubius, lo abrí para ver que decía:

Rubius: ___, ¿estás despierta?

___: Claro que sí, no puedo pegar los ojos.

Rubius: Eso es porque está la nariz de por medio.


Idiota, no quiero reírme, pero esa estuvo buena.


___: Tonto, ¿necesitas algo?

Rubius: ¿puedes venir a mi piso?

___: ¿y eso por qué?

Rubius: Me siento solo.

___: Vale, ya voy.


Bloquee el aparato y apagué la televisión, tomé unas llaves y sin hacer mucho ruido salí hacia el elevador para con Rubius. Estos pasillos dan muy mal rollo en la noche, timbré varias veces y Rubius abrió la puerta; tratamos de sonreír pero ambos estábamos muy tristes por lo que había pasado. Inmediatamente lo abracé, no pude resistir, estaba llorando en su hombro como niña pequeña que le habían quitado un dulce. Él me abrazó con fuerza mientras me decía "todo está bien". Entramos a su casa aún abrazados, como pudimos nos sentamos en el sofá y seguíamos en la misma posición hasta que nos separamos, él pasó un brazo por mi hombro y yo puse mi cabeza en su hombro también.

Rubius: Perdón.

___: ¿qué?

Rubius: Perdón por lo que dije esa tarde que llegamos del hospital.

___: Rubius, no...

Rubius: ___, escúchame, mi miedo más grande era perderte y por mi estupidez se volvió real. No quiero perderte, te quiero, quiero estar contigo siempre, no separarme de ti por ningún momento; eso que dije fue porque tenía miedo a que te lastimaran de nuevo por la persona que soy. Por favor, perdóname.  

Demonios, Rubius, no hagas esto...

___: Claro que te perdono, pero...

Rubius: Sé lo que dirás, no quieres regresar conmigo en estos momentos que estamos dolidos. Entiendo, sólo quería que me perdonaras y que me regresaras las ganas de ser feliz. ___, te amo.

___: Gracias por entender, Rubius. 

Rubius: No hay de qué. 

Nos miramos fijamente y nos acercamos lentamente hasta unir nuestros labios en un beso. Sinceramente extrañaba esta sensación, me sentía bien. Nos sentimos bien.

Yo también entiendo su comportamiento y tengo claro que perdonarlo así de la nada es completamente estúpido, pero lo quiero, y como las grandes parejas vamos a superar esto juntos...


¿Amo a mi vecino? [PAUSADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora