24. Always
Cuando los rumores de mi secuestro por Melany se extendieron en el instituto, ella debió cambiarse por temor. Eso me alegró bastante. De momento no tenía que preocuparme de verla todos los días.
En vez de meterla en la cárcel, por tener catorce años, la llevan a un psicólogo, y lo necesita. Esa tía está peor que Connie en sus tiempos mozos, y eso ya es decir.
Yo me sentía como una caca de solo pensar que acusé a Connie cuando ella no fue. Miraba al techo, triste, pensando en cómo sería mirarla a los ojos de nuevo, me sentía culpable. ¡Connie me caía realmente bien! Aunque los Ross, teniendo esas experiencias con ella, no me extrañaba que sospechasen. Tampoco les podía reprochar nada.
El caso es que debía hacer que volviésemos a ser amigas.
Además, Connie también debía ir a la fiesta de primavera, y no quiero estar enfadada con ella para entonces.
Alguien se sentó a mi lado en el sofá, lo miré. Era Bertram, me sorprendió que no corriese de mi. Me miraba serio.
—¿Sí? —pregunté.
—¿Qué te pasa, mini-Prescott? —preguntó, ¿compadecido? ¿Qué había pasado con el Bertram que conocía? Me encogí de hombros.
—Connie... No me perdonará.
—¿Por qué? Sois amigas.
—Éramos —le corregí con las cejas alzadas—. ¿Seguirías siendo amigo de alguien que te ha acusado de lunático?
—Pues si yo lo he sido, sí -contestó y le dio un escalofrío. Supongo que de recordar los momentos de locura de Connie—. Después de intentar casar a Luke con ella delante de todos, secuestrados, de dejar inconsciente a propósito a Jessie, de querer matar Kenny el koala para amenazar a Luke... Y mil cosas más, sí, creo que le perdonaría. Vería normal que hubiesen sospechado.
—No sé...
Aún así, por dentro, estaba sorprendida de las cosas que Connie había llegado a hacer. ¡Era peor que Yuno! Bueno, no.
—Pero vamos, si quieres recuperar su amistad de nuevo, será mejor que hagáis algo que os guste a las dos.
—¿Quidditch?
—¿Qué es eso? —preguntó con una mueca.
¡Ya está!
—¡Claro! Le recordaré por qué nos hicimos amigas, ¡Harry es la solución!
Corrí a las escaleras, pero antes de desaparecer de la vista del mayordomo, le sonreí y dije:
—Gracias.
Él asintió y seguí mi camino. Cada vez que tuviese un problema, le avisaré a Bertram para aconsejarme. O sacar ideas.
Al subir, me encontré a Luke hablando por teléfono. Bien, no vería que me voy. Me acerqué a la puerta de Emma, hablaba con su grupo de amigas, que habían ido a visitarla. Vale, ella tampoco se entrometería. Zuri estaba en el parque con Jessie, y Ravi estaba arreglando unos asuntos en el Club del Reptil, ¡perfecto! Nadie me diría que estaba loca por querer retomar amistad con Connie.
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La hermana de Jessie
FanfictionAnna, la hermana de Jessie, se muda a Nueva York con su hermana ya que en Texas sus padres deben irse a otro país durante un año. Allí ella se encontrará con cuatro niños revoltosos, un mayordomo bastante vago y una vida bastante emocionante con la...
