Llegué al colegio, último día de la semana. Todos me sonreían y al parecer más de uno se había enterado de mi "pequeño accidente". En la mañana, la clase de Inglés pasó increíblemente rápida, en el almuerzo no vi a Edward ni una vez, cada vez que volteaba, su hermana Rosalie me miraba cómo si tuviera ganas de ahorcarme. En cambio, Alice me veía divertidamente, me sonreía. Eran dos polos opuestos.
La tarde también se me pasó rápida. Pero sin señales de Edward. Me encontré con Jessica en clases de Química, pero ella paso todo el rato hablando de lo mucho que le gustaba Mike, pero que él no se interesaba en ella. En realidad, jamás había sido la del papel de confidente, pues porque nunca me habían interesado las relaciones, ni nada que tuviera que ver con el tema. Era muy despistada, no ponía atención a lo que me decía Jessica, respondía con un "¿Si?". Siempre funciona.
Estaba por salir, decepcionada de no haber visto a Edward en todo el día, cuando lo vi, lejano, apoyado a una pared, mirándome, profundamente, cómo si viera mas allá de mi, cómo si quisiera ver mi interior.
Estaba dudando. ¿Me acerco a él?. Me pregunté a mi misma.
-No.-Respondió mi mente.
Pero al dar un paso, mi corazón latía, rápido. Decía "Si".
Edward comenzó a acercarse hacia mi, cambiando su expresión, ahora me veía con curiosidad, cómo si me estuviera inspeccionando.
En pocos segundos, él estuvo a mi lado.
-¿Cómo te sientes hoy?-Me preguntó con voz y mirada inexpresiva.
-Mejor.-Le respondí en el mismo tono de voz de su pregunta.
-Bella, de verdad me preocupas. ¿Podrías decirme que tienes?-Cambió su tono de voz, ahora sonaba preocupado. Igual que en el hospital.
-Primero necesito saber algo.-Le dije firmemente. Me había recordado que debía preguntarle acerca de lo que había dicho Rosalie.
-¿Qué quieres saber?
Tomé aire antes de formular mi pregunta.
-¿Quién eres Edward Cullen?
-¿Qué clase de pregunta es esa Bella?-Me preguntó sonriendo y después soltando una pequeña carcajada.
-Edward, escuché cuando Rosalie te dijo que yo podría descubrir, quienes son ustedes.-Le confesé que no había estado inconsciente por completo.
-¿Tu... escuchaste?-Preguntó Edward con cara de Shock.
-¿Puedes responder?-Le pregunté molesta.
-A lo que ella se refería, es de la familia. Es un secreto.-Dijo excusándose.
-¿Y qué tengo que ver yo en todo esto?-Pregunté desconcertada.
-Bella, es... algo en ti que, me hace querer protegerte, estar contigo.-Dijo Edward susurrando.
Mis manos temblaban ante sus palabras. Mi corazón latía rápidamente. Nadie me había dicho nada igual, nunca.
-Edward...-De nuevo. Mis palabras no salían.
-No has respondido mi pregunta Bella.-De verdad sonaba muy preocupado.
-Edward, yo no...puedo decírtelo.
-¿Por qué Bella? ¡¿Por qué?!.-Me preguntó, tomándome de los brazos.
-Es... un secreto Edward.-Le respondí citando su expresión anterior.- Pero no te preocupes. No es nada malo-Mentí. Pero quería salir de ahí, me iba a seguir preguntando. Le sonreí lo más que pude y me di la vuelta.
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Mi Última Voluntad
Teen FictionEsta historia podrán encontrarla en Robward and Krisella y en Fanfiction.net Bella está enferma del corazón y sigue a sus instintos al enamorarse de Edward, pero, ¿él estará de acuerdo en transformarla? ¿o buscará la cura de su enfermedad? ¿Será tar...
