Así 5-

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Ya han pasado los dos días y Jimin ha ido por su uniforme como los demás estudiantes, ha conocido a un par de chicos que lo saludaron amablemente y lo han invitado a almorzar con ellos luego. Jimin se siente feliz con respecto a eso, ya que finalmente siente que iniciará su año escolar (Ya saben, con amistades, escándalos, diversión y más).

Camina con su manía de esperar con paciencia el siguiente paso, el uniforme permanece doblado y guardado dentro de una bolsa con el logo del establecimiento; Jimin abraza aquella bolsa contra su pecho a medida que avanza, los pasillos están particularmente colmados de estudiantes -puesto que hoy es la entrega de los uniformes, no hay que olvidarlo- y Jimin siente que se ahoga, sabe que debe acostumbrarse lo antes posible, pues las clases no tardarán en comenzar y hacer trayectos entre una multitud similar a la de estos momentos se transformará en algo rutinario, pero es que su corazón se oprime con fuerza cada vez que se siente atrapado. Y tal vez no son cuatro paredes, o un oscuro subterráneo, pero para Jimin una gran cantidad de personas es igual de oscuro y cerrado como una habitación sin ventanas.

Sujeta el pomo de la puerta celeste y antes de girarla recuerda que debe quitarle el seguro, por lo que mete su mano izquierda a uno de sus bolsillos y da con la llave, saca el seguro y finalmente ingresa a su habitación echando su espalda contra la puerta ya cerrada; Su respiración está levemente agitada, tiene sus mejillas de un color rosa y sus ojos cerrados, la bolsa continua apegada a su pecho unos segundos más antes de acabar en el suelo.

-Disculpa -se escuchó desde el lado externo de la puerta, alguien dio tres simples toques a la madera y esperó una respuesta. Jimin dio un pequeño respingo al haber estado apoyado en la puerta y suspira antes de hablar.

-Sí, ¿Quién es? -no se lo va a admitir, por supuesto que no, pero de pie junto a la puerta Jimin muerde su labio inferior con ansias. Con animosas ganas de que se trate de Taehyung.

-Soy el presidente de la clase, de tu clase específicamente -la emoción en el estómago de Jimin murió y comenzó a pellizcar la punta de sus dedos de la mano derecha con las uñas de la mano izquierda, retirando así pequeños pedazos de cuero de sus dedos, a veces sangra, pero para Jimin se siente bien. 

Recuerda la cantidad de veces que Meri junto a Sarah se apresuraron a llevarlo al psicólogo, pero nada nunca ha funcionado, y es que el tipo de ansiedad que padece Jimin es menor, y Jimin no quiere acabar con ello.

-Ah... ¿Necesita algo? -aún no le abría la puerta, no había razón para no hacerlo, Jimin sólo era precavido; Y esperaba una razón específica para sí hacerlo.

-Sólo he venido a presentarme adecuadamente... Verás, es algo incómodo charlar con una puerta 

-Oh, sí, lo lamento -se apresuró a abrir luego de oír al chico decir eso y saludó algo avergonzado, sonrió escondiendo sus ojos debajo de sus pómulos como suele hacer y le pidió suavemente que ingrese a su habitación.

-Mucho mejor, ¿no? -el chico sonrío, y la verdad, tenía una bonita sonrisa -no más linda que la de Taehyung-, y fue cuando Jimin se encontró a sí mismo pensando en el chico que conoció como su nuevo vecino.

-Sí...

-Bueno, vine a que me conocieses ya que eres uno de los tres nuevos de la clase y quería que supieras quien soy y que puedes acudir a mí si tienes algún problema -aclaró su garganta y desvió la mirada hacia diversos lugares de la habitación, admirando los detalles de cada pared, dejando la conversación en el aire por breves instantes, volvió a aclarar su garganta y prosiguió- No digo que ya seamos amigos y que me tengas confianza plenamente, sólo digo que es parte de mi deber proteger la integridad de cada integrante de la clase, y es que formo parte del comité de estudiantes general así que... bueno, ya puedes entender, ¿no? -Jimin asintió algo sonrojado, el chico le sonrió agradablemente- Eres Jimin, ¿no?

Masculino {BTS-Vmin}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora