Sigo sentada en las estación,
en la estación de primavera
en el mismo banco,
desde que te fuiste,
pensando en que,
algún día,
volverías,
y volveríamos a ser
esos dos enamorados,
que, después de toda una vida,
se quieren como si nada,
y se abrazan,
esperando a no tener
nunca
que volver a separarse.
Aún sigo teniendo
una apuesta conmigo misma,
sigo creyendo en el tres
cuando solo sale el nueve;
sigo pensando que,
algún día,
después de toda la lluvia
y el frío de invierno,
vuelvas,
y que, por fin,
volvamos a ser uno,
uno que siempre se quiere,
como el amor propio;
un tres que siempre sale.
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Lluvia de noches
PuisiQuizás el error fue quererte demasiado, o intentar quererte, sabiendo que nunca antes, lo habías hecho.
