Decidí irme
justo antes de perder la calma,
justo antes de que acabaras
por destruirme por completo;
antes enamorarme.
Decidí irme
porque sabía que tú no eras de esos,
que no eras de los que se enamoran,
de los que conducen 6 horas
para ver a alguien,
de los que quieren
y se abren
aun con el miedo de saber
que posiblemente les hagan daño;
porque sabía que no eras de esos
que miran a los ojos
y dicen te quieros sinceros,
con ganas y sin miedos.
Decidí irme porque
aunque ya te quería,
sabía que tú nunca ibas
a quererme como yo,
y qué peor sensación
la de querer
sin ser querida.
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Lluvia de noches
PoesíaQuizás el error fue quererte demasiado, o intentar quererte, sabiendo que nunca antes, lo habías hecho.
