Décimo octava parte: One more time.

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Al fin llegamos a casa, sin haber cruzado ni una sola palabra durante el camino, salvo la contestación de Shane. Un vago recuerdo me viene a la mente: hoy tengo una cita con... ¿Cómo se llamaba? Oh, no me acuerdo, genial.

Beth viene a abrazarnos, casi corriendo.

- Hola chicos -exclama.

Primero a las niñas y después a Shane, incluso me abraza a mí.

- El tio William os espera dentro, esta tarde podríamos ir al Danver Lake, iba a preparar ya las cestas -explica mientras entramos a casa.

- Abuela, no podemos ir. Hope y yo hemos quedado -dice en un tono frío Shane.

Cuando miro a su rostro, se ve como decepcionada, y no puedo permitir que Shane la trate así.

- Podríamos cancelarlo, no es nada importante.

- No pasa nada. Es genial que hagas amigos aquí. Iremos las niñas, William y yo, será genial -contesta acariciándome la cara.

Esta familia no puede ser más dulce, si no fuera por Shane, claro.

- Ahora saludad a vuestro tío, y a comer.

Entramos y saludamos a William, incluso gasta alguna broma sobre Shane. La diferencia es que ahora hasta yo creo que son un poco incómodas.

Lizzie me dice dónde dejar la ropa de Cinthya y cuando salimos de la habitación nos encontramos con toda la familia poniendo la mesa o ayudando a cocinar. Es lo que siempre deseé, una familia unida.

Parte de la comida se habla de experiencias de Annie con la naturaleza: sobre cómo casi caza una mariposa, como se le helaron los pies cuando iba descalza por el bosque etc... Lizzie cada cinco minutos pone los ojos en blanco y Beth la regaña. Parece que es típico. La otra parte de la comida es contada por Shane, que narra cómo conocí a sus amigos y como David, mi pareja para esta noche, me invitó a salir. También le contó que él nos acompañará con Naya y Beth pone exactamente la misma cara que pusieron los amigos de Shane.

- Shane, no me gusta esa chica -replica William.

- Me da igual.

- Es demasiado superficial y además está loca -insiste.

- No me importa -vuelve a decir Shane desviando la mirada.

Todos se van a hacer esa siesta tan característica aquí, excepto Shane, que sale fuera. Yo ayudo a Beth a limpiar los platos y la mesa. Hablar con ella es realmente agradable.

A veces se me pasa por la cabeza la idea de que estoy limpiando con parte de la familia del Sr. Harrison, y que incluso he besado a su hijo. ¡Es una locura! Nunca en mi vida hubiera pensado que me ocurriría nada parecido.

También pienso en Juliet, en mi madre y mi padre, en Alice, incluso en el Sr. Brown. Por mucho que me guste esto, una parte de mí pertenece allí, y aunque odie admitirlo, es verdad.

Decido salir para disfrutar un poco del desierto paisaje, pero al abrir la puerta veo a Shane sentado en las escaleras fumando.

Creo que el no se ha dado cuenta de mi presencia, y eso me gusta. Poder admirarlo desde la diatancia, como si tuviera una capa de invisibilidad. Como si fuera una famosa maga, de una famosa escuela de magos.

Grabo en mi mente cada detalle de su piel. Tiene algunos defectos. Tal vez sea por los granos de la pubertad. En ese momento pienso que hubiera sido gracioso haber conocido un Shane de pequeño, o al menos verlo, pero como aquí no hay cámaras para sacar fotos, nunca podré hacer mi fantasía realidad.

Spirit. [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora