Me remuevo en la incómoda silla, aún en el medio del círculo que forman Meghan y las otras chicas.
—Todas las rubias de Ídem han pasado por el ritual, forma parte del Código de Rubias -comentó Taylor de manera distraída admirando sus uñas con manicura francesa.
—Es menos espeluznante de lo que suena. -dijo Meghan, sonriéndome- Te presentaremos frente a todos los estudiantes en la hora de comer cómo una nueva integrante del escuadrón y tendrás que realizar una especie de proyecto, por así decirlo.
—¿Un proyecto? ¿Para qué demonios...?
- Mira, muñeca -interrumpe Hanna con tono brusco, me alejo un poco de ella— La gente tiene esta loca y equivocada idea de que sólo porque una chica es rubia, es boba, inútil y una completa plástica. Pero no es así. Somos inteligentes, fuertes e independientes, por eso seguimos con esta tradición del escuadrón, para demostrarle a los demás que las rubias somos completamente hermosas e inteligentes. ¿Y qué mejor forma que presentando un proyecto que ayude a la institución?
—Hanna vas a hacer que se haga pis encima, o sea, calma tu chi interior -Tiffany me sonríe— No tiene que ser un mega proyecto, algo simple, por ejemplo yo implementé una nueva sección de lectura más cómoda y limpia para estudiantes en la biblioteca.
—¿Tienes algún talento o afición que pueda ayudarte? —me sobresalto al escuchar por primera vez la voz de Nina, era muy dulce.
Asiento: —Pues, me gusta la ropa.
La habitación se queda en silencio por unos segundos, antes de que todas empezaran a hablar a la vez.
— ¡Oh mi Dios!
—¡Tienes que hacerme una falda! ¡Mejor una blusa! ¡Mejor un armario completo!
—¡Por todos los zapatos de diseñador!
—Creo que me enamoré de ti...
Miro a Hanna de reojo, y me alejo de ella un poco más,
—Debes hacer nuevos uniformes para el equipo de basketball de último año —dicen las gemelas a la vez— Ese puede ser tú proyecto.
Niego varias veces. Es decir, me gustaba la ropa, no hacerla.
—De hecho, esa es una buena idea —Meghan se levanta y alisa su falda rosa pastel, y todas las demás se levantan también. Al ver que era la única aún sentada, me levanto— Los uniformes del equipo de basketball son los mismos que el de hace tres años, es hora de renovar un poco. Además, todas te ayudaremos a hacerlos, ¿no es así chicas?
» El lunes que viene es tú ritual de iniciación, los uniformes tendrían que estar listos para ese entonces. Nos reuniremos todas las tardes a partir de mañana en mi casa. Es decir, que hoy tienes que crear un boceto de los uniformes, y mañana compramos lo necesario. Tiffany y Taylor te darán algunas indicaciones sobre el equipo que quizá pueda ayudarte.
Yo que soy tan floja, y ahora tengo que pasar mis tardes creando uniformes que usarán chicos sudorosos y llenos de testosterona.
—Y digamos que me rehúso a hacer toda la cosa del ritual, ¿que pasaría?
Nina expande desmesuradamente sus ojos y me agarra los brazos, sacudiéndome con violencia.
—No quieres saberlo. Simplemente, no.
—Está bien, tranquila, no quiero saber —murmuro, soltándome de su agarre mortal.
Todas estas chicas eran muy extrañas. Sobre todo Hanna. Y no entendía como es que Meghan se comportaba tan amigable conmigo si hacía una semana me estaba mirando en el pasillo con burla. Además, era pelirroja.
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Una chica rubia
Teen FictionAmérica Parker es una chica de dieciséis años que podría haber pasado su último año de secundaria medianamente aceptable... De no ser por un pequeño accidente que la llevará a decir más de lo que debería, formar parte de un extraño código de rubias...
