13. "...yo podría casarme contigo"

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Alonso.

Al día siguiente, cuando ya estaba listo para irme al colegio, el abogado de mi padre me estaba esperando en la sala, cuando me vio llegar se levantó e hizo una reverencia.

—Príncipe, lamento venir sin avisarle. Sólo quería saber cómo iba con eso de conseguirse una esposa. —suspiré e hice una pequeña mueca.

—No muy bien que dígamos. —dije y el señor suspiró.

—Miguel me contó que estaba conociendo chicas, ¿aún no lo logra con ninguna?

—Verdaderamente aún no me acerco a ninguna, sólo las estoy observando y luego las conoceré. —expliqué y él asintió.

—De acuerdo. —dijo y comenzó a caminar hacia la puerta. —Le recuerdo que cada día que pasa es un día perdido, será mejor que se ponga atento y ya consiga a alguien con quien casarse. —abrió la puerta. —Hasta luego, príncipe. —se despidió y salió del castillo.

Bien, supongo que hoy debo comenzar a acercarme a alguna de ellas.

(...)

Divisé a Bella sentada al fondo del salón, Matemáticas e Historia eran las únicas clases que compartíamos, así que me senté en la silla que estaba sola junto a ella.

—Buenos días. —saludé y ella no me regresó el saludo. —Sabes... Siento que no te agrado del todo. —mencioné y ella dirigió la mirada a mí.

—Honestamente... No. —hizo una mueca y regresó la mirada al frente.

No despegue la mirada de ella ni un sólo segundo hasta que ella la dirigió a mí.

—¿Qué tanto me miras? —preguntó, al parecer incómoda.

—¿Por qué no te agrado? Digo... No te he hecho algo malo, apenas y entablamos una conversación normal.—dije y ella suspiró.

—A Freddy no le agradas. —mencionó sin mirarme nuevamente.

¿Quién es Freddy? ¿Su gato? ¿Su perro? ¿Algún primo?

—¿Freddy? —pregunté.

—Mi novio. —respondió y en ese momento la profesora entró al aula.

—¿Y por eso no te agrado? ¿Por tu novio? —pregunté y note como ella ponía sus ojos en blanco.

—Alonso... No tengo porque darte explicaciones.

¿Ahora ya me llama por mi nombre?

—¿Hoy vas a mi casa? —pregunté y ella dirigió por tercera vez la mirada a mí.

—¿Para qué?

—Aún necesito que me ayudes. —dije, ella hizo una mueca pero finalmente asintió.

—Bien, pero... Tengo una condición. —dijo un poco tímida.

—Dime.

—Necesito llevar a un amigo. —¿un amigo?

—¿Para qué? —cuestioné y ella suspiró.

—Porque... Dígamos que... Freddy piensa que cada vez que estoy contigo estoy con ese amigo y...

—Ah, creo que entiendo. —dije interrumpiendo. —Bien. —acepté y ella sonrió un poco para después volver a prestarle atención a la profesora la cual había estado hablando durante nuestra conversación.

(...)

Después de las clases siguientes decidí ir a algún otro lugar a tomar el desayuno así que salí y encontré a Jos nuevamente recargado en mi auto.

The Prince #1 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora