Alonso.
Escuché unos fuertes golpes en la puerta de mi habitación.
—¡Aún estás a tiempo! —rodé los ojos y puse una almohada en mi cara.
Desde ayer Jos está intentando convencerme de ir a buscar a Bella y pedirle que se case conmigo.
Me levanté de la cama y fui a abrirle a Jos la puerta para que dejara de golpearla.
—Buenos días para ti también. —le respondí sarcástico y caminé nuevamente a la cama siendo seguido por mi amigo.
—¿Aún no cambias de opinión? —preguntó dejándose caer en mi cama.
—Jos, sabes que deseo mucho poder estar con Bella. Pero ya te expliqué que me he comprometido con Nat, ya no hay nada que hacer. —Jos bufó y caminó hacia la puerta murmurando algo que me fue difícil descifrar.
Hoy era el día en el que todo el mundo, o por lo menos el país, se enteraría de mi compromiso y conocería a mi futura esposa.
Se escucha tan raro. Esposa.
Abrí mi armario en el que tenía colgado el traje que ocuparía esta noche. Nat había decidido quedarse hoy aquí para que no se le hiciera tarde cuando fuera la ceremonia.
Estaba buscando los zapatos que utilizaría por debajo de mi cama y encontré una pequeña caja de terciopelo negro, la saqué confundido de ahí ya que me recordaba a la caja en la que guardé el anillo de Nat. Una vez que lo tuve en mis manos la abrí y en ella estaba el anillo que me hizo recordar a Bella. Que yo recuerde no lo había comprado.
Mañana mismo iré a devolverlo.
Me quedé apreciándolo un momento más. Era obvio que me recordaba a Bella. Por un momento me hizo pensar que todo esto no vale la pena, pero sé que mi padre me quería ver siendo el rey. Siguiendo sus pasos.
Por otro lado estaba en juego mi felicidad. Isabella es mi felicidad.
¿Aprendería a amar a Nat cuando estemos casados?
Solté un suspiro y cerré la caja para después dejarla encima de mi cama. Necesito enfocarme en mi compromiso.
(...)
Isabella.
Cassandra y yo nos encontrábamos desayunando. Estábamos en silencio y lo único que se escuchaba en el lugar era el chocar de nuestras cucharas con el plato.
—¿No te sentirás incómoda? —cuestionó mi amiga rompiendo el silencio.
—¿Debería? —cuestione sarcástica, ella rodó los ojos. —Cass, él y yo nunca tuvimos algo, no tendría porque ponerme nerviosa. —o al menos eso considero.
—Pero él te gusta, y ahora va a casarse. —dejé caer la cuchara en el plato.
—Aprenderé a vivir con eso. —Cassandra se levantó de la silla y me dejó.
Sí, Alonso iba a casarse y yo no podía hacer nada al respecto.
¿O sí?
Como sea, supongo que él aprenderá a amar a Nat y después de eso serán muy felices, mientras que yo estaré sola.
(...)
Cassandra y yo ya nos estábamos arreglando para asistir a la ceremonia, Jos se ofreció a pasar por nosotras y ya estaba a punto de llegar.
—Dame mi bolso Isa, por favor. —me dijo Cassandra mientras aplicaba rímel en sus pestañas.
Yo ya estaba lista, así que sólo me quedaba esperar a mi amiga y que Jos se diganara a tocar el timbre.
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The Prince #1
Fiksi PenggemarÉl era un príncipe futuro heredero del trono. Su vida era perfecta hasta que un día sus padres murieron y quedó a cargo de su tío Ethan quien a su vez lo manda a estudiar a una preparatoria pública. Lo que Alonso no sabe es que al cumplir los 19 añ...
