29. "Tienes mi apoyo"

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Isabella.

Las lágrimas comenzaron a disminuir y me separé del príncipe un poco avergonzada.

—Lo lamento. —le dije mientras tallaba mis ojos.

—No te preocupes. ¿Qué pasó? —lo miré a los ojos y se veía preocupado, pero él no debía estarlo, al contrario. Yo soy la que está embarazada.

—Yo... Me pasó algo. —suspiré y él continuaba mirándome atentamente.

—Puedes contarme. —dijo poniendo una mano sobre mi hombro.

—Me... Estoy... Tengo un... —no sabía como explicarle, a pesar de que ya casi soy mayor de edad no me puedo creer que esté embarazada, pero ya no puedo hacer nada. Lo hecho, hecho está.

—Bella... Tranquilízate. —me pidió y asentí. —Sea lo que sea no te voy a juzgar. —sus palabras de alguna manera me tranquilizaban, su voz era tan pacífica.

—Yo... Estoy embarazada. —dije finalmente, él me miraba un poco sorprendido pero después de unos segundos soltó un suspiro.

—De tu novio, ¿cierto? —asentí. —Wow, debo admitir que me siento muy impresionado. —dijo mientras aún me miraba fijamente para después dedicarme una pequeña sonrisa. —Pero... Tienes mi apoyo. —por última vez me acerqué a abrazarlo, verdaderamente se sentía bien, un abrazo suyo lograba hacerte sentir bien.

—Gracias. —respondí sin separarme.

—No hay de qué. —sentía sus brazos apretarme más pero de alguna manera eso no me molestaba.

—¿Interrumpo algo? —preguntó Bryan llegando hacia nosotros. —¿Qué te pasa, Isa? —volvió a cuestionar al verme.

—Es... Luego platicaré contigo. —él asintió no muy convencido, después de unos segundos Jos llegó con nosotros.

—¿Me perdí de algo? —los tres negamos con la cabeza y el pelinegro se encogió de hombros. —Deberían probar éstas deliciosas pizzas. —habló con la boca llena, hace unos cuantos minutos había comido una pero al parecer frijolito no se cansará de ellas.

—Iré por una, ¿me acompañas, Bryan? —mi amigo dirigió la mirada al príncipe pidiéndole permiso, él asintió y comencé a caminar junto a Bryan.

—¿Ya me contarás que te sucedía? —no levanté la mirada en ningún momento, Bryan siempre ha sido como un hermano para mí y temo que se decepcione.

—No lo sé, Bryan. —solté un suspiro y dirigí la mirada a él. —No quiero que te sientas decepcionado de mí. —mi voz se quebró al terminar la oración, Bryan me acercó a él en un abrazo y frotó mi espalda.

—Nunca lo haría. Por más estúpida que sea tu acción jamás me sentiría decepcionado de ti, Isa. —me dedicó una sonrisa sincera.

Eso espero.

—Yo... Sí estoy embarazada. —le solté sin más rodeos y sus ojos se abrieron en un gesto de sorpresa.

—¿De verdad? Isabella, con esto no se juega. —frunció un poco el entrecejo, bajé la mirada, escuché un murmullo por parte de Bryan pero no pude descifrar lo que dijo y finalmente me hizo levantar la mirada.

—¿Estás decepcionado? —le pregunté intentando no derramar alguna lágrima.

—No, Isa. Bueno, quizá un poco pero jamás te dejaría sola en ningún momento. Tienes mi apoyo incondicional durante tu embarazo. —le sonreí y me acerqué a abrazarlo.

—Gracias, Bry. —respondí y ésta vez sí sentí una cálida gota resbalar por mi mejilla.

—¿Ya le has dicho a tu tío? —me separé lentamente de él.

Había estado pensando en eso. ¿Cómo se supone que le contaré a mi tío que seré madre? ¿Qué sucederá si el sí se decepciona de mí?

—Por tu cara probablemente sea un no. —hizo una mueca y yo asentí dándole la razón. —¿Le dirás?

—Tengo que hacerlo. —decidí rápidamente. —No puedo seguir mintiendo. —murmuré.

—Bien, ¿hoy mismo?

—No estoy segura si debería hacerlo hoy. —respondí mientras retomaba el camino hacia la pequeña pizzería.

—Es mejor ahora, Isa. Yo estaré contigo, no te preocupes. —negué con la cabeza.

—Lamento si suena mal pero... Prefiero que no estés ahí cuando le diga, probablemente Renata saque sus propias conclusiones incoherentes. —Bryan pareció entender ya que asintió.

—Te esperaré afuera de tu casa y después de eso... Saldremos a tomar un café, ¿qué te parece? —sonreí y asentí.

(...)

Alonso.

Después de que Bella y Bryan se fueron por una pizza me quedé solo con Jos esperándolos, las personas que pasaban me hacían una reverencia o me saludaban.

No podía dejar de pensar en lo que Bella me había contado hace unos minutos.

Ella está embarazada.

No la dejaré sola en ésto. Su novio supongo que también la apoyará pero... Le debo favores. Así que podré pagárselos al apoyarla.

—¿En qué tanto piensas? —preguntó Jos haciéndome sobresaltar.

—En nada. —me encogí de hombros, Jos se paró frente a mí y se llevó el último trozo de pizza a la boca.

—¿Sabías que Bella está embarazada? —cuestionó mientras se limpiaba los dedos en su pantalón.

—¿Tú cómo lo sabes? —noté como tragó lo que le quedaba en la boca y después sonrió.

—Vi como su novio antes de dejarla sola le daba un beso en su vientre. —se recargó en mi auto y éste comenzó a emitir el sonido de la alarma por lo cual tuve que apagarlo. —Lástima que su novio la apoye, así yo podría hacerlo y ella me querría, eso creo. —rodé los ojos, ese tipo de comentarios de él y Bella comenzaban a hartarme cada vez más.

—Sí, como digas. —dije y pude ver una pequeña sonrisa en el rostro de mi amigo antes de voltearme a ver a otro lado.

Entre la multitud pude ver a Bryan y Bella caminando de regreso, ella venía comiendo una de sus tres pizzas.

Debe ser por el embarazo.

—Alonso, ¿podrías prestarme tu auto? —preguntó Bryan cuando ambos llegaron frente a mí, probablemente si los reporteros escucharan que mi guardaespaldas me habla de se volvería un caos, pero yo le había dado la orden de no hablarme de usted, a menos que esté alguien importante con nosotros.

—¿Para qué? —cuestioné, él volteo a mirar a Bella y ella solo bajó la mirada.

—Tengo que llevarla a su casa. —respondió, suspiré pero asentí como respuesta.

—De acuerdo. No te preocupes por mí, me iré con Jos en la limusina que mi tío me dejó por hoy. —él asintió, Jos y yo nos hicimos a un lado para que ellos subieran al auto, Bella me dedicó una pequeña sonrisa antes de subirse al auto.

Hace no mucho que la conozco, pero sé que está a punto de hacer algo que la trae nerviosa y preocupada.

The Prince #1 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora