Alonso.
Después de la primera chica, Bella, Jos y yo regresamos al castillo.
—Tienes que admitir que fue tu culpa. —dijo Jos dejándose caer en el sofá.
—Ya sé, no tienes porque repetírmelo de nuevo. —tapé mi cara con ambas manos y me senté a su lado.
—Al menos aún te quedan tres chicas. Aunque no dejaré que le hagas algo parecido a Cassandra. —advirtió Bella mirándome con los ojos entrecerrados.
—Oh, créeme que desde ahora pondré más atención a tus comentarios para que no me vuelva a pasar algo similar. —suspiré y me levanté. —¿Quieres algo de comer? —pregunté y negó.
—Debo irme, probablemente mi tío se esté preguntando dónde estoy. —dijo y Jos inmediatamente se levantó del sofá.
—Te acompaño y no aceptaré un no por respuesta. —dijo mi amigo y comenzó a guiarla a la salida.
Para mi próxima salida debo anotar las advertencias que Bella me dé.
(...)
Isabella.
El transcurso del camino junto a Jos se me hizo eterno. Lo único que hacía era pedir una y otra vez que saliera con él algún día, lo que obviamente rechacé.
—¿Pero por qué no? —seguía insistiendo, rodé los ojos fastidiada y me detuve.
—Por dos simples razones: la primera, —levanté un dedo. —porque tengo novio; la segunda, porque no tengo interés alguno en salir contigo. —dije y reanudé mi camino.
Llegamos al frente de mi casa en el cual se encontraba Bryan sentado al frente de la puerta y se levantó inmediatamente cuando me vio llegar.
—¿Jos? —preguntó sorprendido.
¿Ah?
—¡Bryan! —respondió el pelinegro junto a mí y fue a abrazar a mi amigo. —¡No inventes! ¿Qué haces aquí? —preguntó y carraspeé para llamar su atención.
—¿Qué sucede aquí? —pregunté confundida.
—¿Se conocen? —preguntó Bryan.
—Yo debería preguntar eso. —respondí. —Pero cambiando de tema... ¿Qué haces aquí? —le pregunté.
—Vine a verte... Y también a hablar contigo. —dijo de una manera muy seria que me hizo sentir temor.
—¿Sobre qué? —pregunté curiosa.
—A solas. —murmuró. —Fue un gusto volver a verte, Jos. —dijo mientras le daba un corto abrazo.
—El gusto fue mío. Algún día debemos volver a Brasil. —dijo el cejón emocionado.
—Algún día. —respondió Bryan con una sonrisa.
—Adiós, hermosura. —dijo Jos dirigiéndose a mí, rodé los ojos y se fue.
—¿Qué fue eso? —preguntó Bryan con una ceja alzada.
—Es un chico muy desesperante. —me limite a responder y mi amigo suspiró. —¿De qué querías hablarme? —pregunté cambiando de tema.
—Freddy me habló. —dijo en un tono serio.
—¿Le diste tu número? —pregunté confundida y él asintió.
—Cuando nos dejaste en el cine intercambiamos número de celular, me dijo que era para emergencias o algo así. —sacudió la cabeza y yo bufé.
—¿Y qué te dijo? —cuestioné mientras me sentaba al frente de la puerta de mi casa.
—Me preguntó si estaba contigo porque no le contestabas los mensajes. —cerré los ojos con fuerza.
Tal vez sea mi imaginación pero creo que Freddy se está excediendo con su sobreprotección y celos.
—¿Qué le dijiste? —pregunté y él soltó un largo suspiro.
—Le dije que sí estabas conmigo pero que habías ido al baño ya que quería hablar contigo. —respondió y sonrió.
Demonios.
—Yo le dije que había ido a buscar un libro que me hacía falta. —Bryan hizo una mueca.
—Bueno, le decimos que te acompañé y después fuimos a mi casa, asunto arreglado. —solucionó sonriente, pero yo no me sentía feliz. —Isa, probablemente dirás que soy nadie para opinar sobre tu relación pero... tienes un novio muy celoso.
—No era así. —aclaré, solté un suspiro y me puse de pie para quedar frente a Bryan. —Llevamos un poco más de un año y medio de relación, nos tenemos mucha confianza, ninguno de los dos celaba a ninguno, no sé qué está pasando. —hice una mueca y Bryan me atrajo hacia él para envolverme en un tierno abrazo.
—Él te ama, Isa. Me he dado cuenta por la manera en la que te ve. —dijo y me separé de él.
—Eso lo tengo muy claro, sólo que... Se ha vuelto muy celoso. —suspiré. —Espero que solo sea una fugaz etapa de nuestra relación y que todo vuelva a ser como antes después. —sonreí débilmente y Bryan me volvió a abrazar.
—Así será, ya lo verás. —ambos soltamos un suspiro.
Freddy es buen chico y el mejor novio que he tenido. Es el chico más dulce y tierno que puedan imaginar.
De verdad anhelo que sus celos no se vuelvan recurrentes.
(...)
Alonso.
—¡Y continuaba negándose! ¿Puedes creerlo? —continuaba quejándose Jos desde que llegó de acompañar a Bella a su casa.
—Sí. —respondí y recibí un golpe de parte de él.
—¡Ella debería aceptarme!
—Amigo, a veces pienso que tu lado femenino sale muy seguido. Pareces una mujer quejándose cuando su novio no quiere salir con ella. —le dije y soltó una risa sarcástica.
—Bien... Cambiando de tema. —dijo y se sentó a mi lado en el sofá. —¿Cuándo será tu próxima cita? —preguntó y me encogí de hombros.
—Bella organizará todas mis citas. —respondí y él suspiró.
—Bella... —dijo él y suspiró dramáticamente. —¿De verdad ella no está en tu lista de posibilidades? —preguntó, negué inmediatamente.
—Ella me odia, y aunque estuviera en mi lista, por esa misma razón me rechazaría. —comenté y Jos se cruzó de brazos.
—No parece que te odie.
—Pues lo hace. —dije y suspiré.
¿Por qué se deja influenciar por su novio? Soy buen chico, o al menos eso creo. Y sobre todo: soy el príncipe. Digo, debería agradarle a todos, ¿o no?
—Pero... ¿Por qué? —preguntó Jos y dirigí la mirada hacia él.
—Porque su novio también me odia. —respondí.
—¿Y por qué te odia él?
—¡No lo sé! —exclamé. —Ella sólo me dijo que a su novio no le agradaba. —suspiré. —Pero como sea, lo único que quiero es encontrar a alguien para casarme y ser rey.
—Así será amigo, tu tranquilo. —dijo Jos sonriendo.
Solo espero que todo salga bien en mi próxima cita.
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The Prince #1
FanfictionÉl era un príncipe futuro heredero del trono. Su vida era perfecta hasta que un día sus padres murieron y quedó a cargo de su tío Ethan quien a su vez lo manda a estudiar a una preparatoria pública. Lo que Alonso no sabe es que al cumplir los 19 añ...
