Alonso.
Cuando encontramos a Bryan (ya que se había perdido en el castillo) lo llevamos a la sala y Jos comenzó a explicarle los horarios de escuela y en qué lugares no debía dejarme solo, así como sus días de descanso y horarios para salir a donde él quiera.
—Entonces... ¿A la escuela no puedo entrar? —preguntó Bryan y Jos le respondió negando con la cabeza.
—Tendrás todo ese lapso de tiempo para ir a donde quieras, pero debes estar en la entrada antes de que el príncipe salga. —Bryan anotaba todo en su pequeña libreta mientras asentía.
Algo en mi me dice que seremos buenos amigos.
—¿Algo más que deba saber? —preguntó, Jos dirigió la mirada a mí y negué con la cabeza.
—No, creo que eso es todo. —respondí y él asintió.
—Bien, iré a mi habitación. Si necesita salir a algún lugar me avisa.
—Lo haré. —dije y Bryan se fue.
Jos se sentó en el sofá donde anteriormente se encontraba Bryan mientras me miraba atentamente.
—¿Qué? —pregunté al darme cuenta de que la expresión de mi amigo no cambiaba.
—¿No notaste el extraño comportamiento de Bella hoy? —preguntó finalmente.
Realmente sí. Pero no le tomé mucha importancia, probablemente anda en esos días en los que las mujeres andan sensibles y molestas por cualquier cosa.
—Sí, lo hice. —dije y mi amigo suspiró.
—Aún así creo que es muy linda. —una muy estúpida sonrisa se formó en su rostro, rodé los ojos y me levanté del sofá para ir a la cocina por un vaso con agua.
—¿Te enojaste? —preguntó siguiéndome, fruncí el ceño y negué con la cabeza.
—¿Por qué lo estaría? —se encogió de hombros mientras jugaba con una manzana falsa que estaba en el centro de la mesa.
—Sólo... Eso pensé. —respondió mientras volvía a encogerse de hombros. —Iré a casa, llámame si necesitas algo. —asentí y vi a Jos salir de la cocina.
(...)
Isabella.
—¿Segura que estás mejor? —preguntó Cassandra una vez que llegamos a su casa, las náuseas se habían ido pero de un momento a otro me sentí mareada.
—Sí, sí. Ya me siento mejor. —respondí dándole media sonrisa.
—¿Qué ha pasado contigo? ¿Hace tiempo te sientes así? —preguntó, negué con la cabeza inmediatamente.
—Ésto es nuevo. —dije para después soltar un suspiro. —¿Sabes cuáles son los síntomas de una embarazada? —me atreví a preguntarle casi en un murmuro, Cassandra tapó su boca con ambas manos en un gesto de asombro.
—No me digas que tú...
—No lo sé. —la interrumpí, tapé mi cara con ambas manos, me sentía rara, confusa, triste pero a la vez feliz porque talvez, sólo tal vez, esté concibiendo una vida en mi, un pequeño frijolito que con el transcurso de los meses crecerá y crecerá, y lo mejor de todo es que será hijo del hombre que amo, aunque no estemos en una buena situación éstos días.
—Debemos comprobarlo, pero no con esas pruebas baratas de farmacia. Tenemos que ir a un laboratorio o algo. —comentó mi amiga mientras comenzaba a caminar de un lado a otro preocupada.
—Tranquila, la que debería estar nerviosa aquí soy yo, no tú. —le dije, ella soltó un suspiro y se sentó junto a mí.
—Te ves muy tranquila, si yo estuviera en tu lugar estuviera desesperada. —comentó y le dediqué una pequeña sonrisa.
—Creo que... No me molestaría estar embarazada. Talvez éste bebé sea lo que vuelva a unir a Freddy y a mí. —dije esperanzada.
—Pero... ¿Podrás cuidarlo? Quiero decir, es obvio que sí. Eres muy madura pero... ¿Qué sucederá con la preparatoria? —nunca me había puesto a pensar en eso, probablemente pueda conseguir un trabajo en donde no sea necesario tener la preparatoria terminada.
—Veré qué hacer. —me limité a responder para después soltar un suspiro.
—¿Vamos mañana por la tarde? —preguntó, asentí inmediatamente.
Si estoy embarazada es mejor saberlo de una buena vez para comenzar a tomar las medidas necesarias para que mi bebé esté sano.
—Gracias por tu apoyo, Cass. Te pido que porfavor no le cuentes nada a Alan, quiero ser yo misma la que hable con Freddy. —mi amiga asintió y me acerqué a envolverla en un cálido abrazo.
—Nos vemos mañana en la escuela. —asentí y caminé hacia la puerta para después salir.
Decidí irme caminando hasta mi casa, quería pensar y tomar aire fresco. En mi interior si sentía que había algo, que estaba engendrando una vida dentro mío. Pero debo comprobarlo, desearía que este bebé sea el que vuelva a unirnos a Freddy y a mí.
Divagaba sobre un bebé conmigo, sobre cómo cambiaría mi vida al cuidarlo y si sería una buena madre. Verlo crecer, llevarlo a la escuela y si es una mujer explicarle lo necesario que ella debe saber, y si es un lindo varón hacerle saber que no debe herir a las mujeres.
Así me la pasé pensando hasta que llegué a casa. Abrí la puerta y afortunadamente ni Victoria ni su madre se encontraban ahí.
Probablemente se estén gastando el dinero de mi tío.
Con tantas cosas que he estado haciendo olvidé comprarle un regalo a Freddy por nuestro año y siete meses.
¿Qué será adecuado comprarle? ¿O a dónde debería llevarlo?
—¿Isabella? —la voz de mi tío me hizo salir de mis pensamientos, lo vi acercándose a mí y le sonreí al instante. —Menos mal, creí que la casa estaba sola. —dijo para después sentarse un lado mío y dar un beso en mi frente.
—Me agrada que no esté el par de brujas aquí. —solté repentinamente pero tapé mi boca al darme cuenta de lo que dije, dirigí la mirada a mi tío quien me dio una mirada desaprobatoria.
—Sabes que no me gusta que te expreses así de ellas, Isa. —solté un suspiro y me recargué en el hombro de mi tío, siempre ha sido como un padre para mí.
—Discúlpame tío, es sólo que... No me agradan, y nunca lo harán. ¿Acaso no te das cuenta? —me separé de él y bajó la mirada. —Esa señora solo malgasta tu dinero tío, no quiero que te rompas la espalda por alguien como ella que no sabe usarlo para cosas necesarias.
—Yo la amo, Isa. —pronunció mi tío casi en un murmuro. —Créeme que sé todo lo que me has dicho, pero me es imposible dejarla. La amo. —abracé a mi tío, es verdad que en ocasiones el ser humano se ciega ante el amor y no te deja ver las imperfecciones de tu pareja.
"Piensa en lo que te dije sobre él... "
La voz de Bryan llegó a mí en un vago recuerdo.
¿Tendrá razón?
ESTÁS LEYENDO
The Prince #1
FanfictionÉl era un príncipe futuro heredero del trono. Su vida era perfecta hasta que un día sus padres murieron y quedó a cargo de su tío Ethan quien a su vez lo manda a estudiar a una preparatoria pública. Lo que Alonso no sabe es que al cumplir los 19 añ...
