50. El baile

3.3K 303 58
                                        

Alonso.

En este preciso momento desearía aventarme de un edificio.

¿Cómo pude dejarme llevar?

Me levanté aún un poco shockeado por lo que acababa de suceder. Me dejé llevar por sus hermosos ojos que me veían admirados.

Canté pensando en ella, por más que puedo no logro sacarla de mi mente. Pero debo hacer el esfuerzo.

—Oye, ¿por qué Isabella salió así? —preguntó Jos entrando a la habitación. —Como sea, ya debes vestirte. El baile es en una hora y media y quiero salir a mover el esqueleto. —puse los ojos en blanco y salí de aquel cuarto.

Subí hasta mi habitación y entré a mi baño para darme una ducha antes de arreglarme para ir al baile. Según escuché, se llevará a cabo en un salón cercano a la escuela.

Una vez dentro de mi baño encontré la pulsera de Bella.

¿Por qué por más que hago mi esfuerzo siempre debe haber algo que me recuerde a ella?

Salí y puse la pulsera encima de mi cama, cuando la vea debo devolvérsela.

(...)

Bryan iba manejando así que le dí la dirección de Nat para pasar por ella.

—¿De verdad quieres decirle en este momento? —preguntó antes de que bajara del auto.

—Me parece el momento indicado. Sólo le contaré, aún no le daré el anillo, eso debo hacerlo en público. —le respondí y bajé del auto, caminé hacia la puerta y una vez parado frente a ella toqué dos veces con mis nudillos.

El sol comenzaba a esconderse, me agradaba el color del cielo y me hacía sentir tranquilo.

Segundos después Nat ya estaba parada frente a mí con un vestido azul oscuro muy bello. Le sonreí y ella dió un beso en mi mejilla.

—Te ves muy linda. —alagué y ella se sonrojó levemente.

—Tú te ves muy guapo. —sonreí como agradecimiento y ambos caminamos hacia el auto pero antes de que subiera la detuve.

—Nat, creo que no es el momento adecuado pero... Quiero contarte algo. —comencé un poco nervioso.

—Entonces, ¿es cierto que te vas a casar, no? —preguntó y fruncí el entrecejo.

—¿Qué? ¿Cómo sabes eso? —ella sonrió levemente mientras que mi intriga crecía más.

—Lo dijeron en las noticias. —se encogió de hombros. —Escucha, si sólo estás aquí conmigo para aparentar que no te vas a casar no importa, estoy dispuesta a ayudarte.

—No, no es nada de eso. —ahora ella frunció el ceño y yo solté un suspiro. —Mira, yo... Más bien, mi padre, dejó en su testamento escrito que yo debía casarme para poder ascender al trono. —conté mientras ella me miraba atentamente. —Y yo pues... Te conocí, Nat. Me pareciste una chica muy linda desde que te ví.

—¿Quieres que me case contigo? —preguntó.

Creo que no fue tan difícil.

—Sí. —respondí, ella mantenía su semblante serio y yo tenía miedo de saber cuál sería su reacción.

—Yo pensaba que cuando te casabas era por amor. —bajó la mirada pero en un par de segundos volvió a mirarme. —Te seré honesta. Yo no te amo, Alonso. Me pareces un chico muy lindo y caballeroso pero no me he dado la oportunidad de conocerte mejor para que este cariño que te tengo se convierta en amor.

The Prince #1 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora