44. Sentimientos

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Alonso.

Cuando Bryan nos trajo a Jos y a mí de vuelta al castillo decidimos jugar un poco de videojuegos para pasar el rato.

Hasta que Jos puso el juego en pausa.

—¿Te aburriste? —pregunté un tanto confundido, casi siempre soy yo el que decide cuando terminamos de jugar mientras que Jos sólo se queja.

—No, sólo necesitamos hablar mucho de tus sentimientos, amigo. —aventó el control al piso y me miró fijamente, fruncí el ceño.

—¿Mis sentimientos? —Jos asintió.

—¿Ya decidiste que te casarás con Nat? —solté un suspiro y me recargué en el respaldo del sofá.

—Tengo que hacerlo, la semana que viene debo anunciar mi matrimonio. —comenté.

—¿No tomarás en cuenta tus sentimientos? —preguntó exaltado, arrugué el entrecejo al verlo de tal manera.

—Supongo que aprenderé a amarla, Nat es una chica muy dulce y linda. —él se levantó del sofá y comenzó a caminar de un lado a otro.

—Parece que no me estás entendiendo, rubia. —dijo cruzándose de brazos frente a mí.

—No me digas rubia. —me quejé pero él continuaba mirándome serio. —Claro que te he entendido, yo me casaré aunque no esté enamorado de Nat, necesito ser el rey.

—¡Me refiero a Bella, genio! —exclamó alterado. —Ella te gusta y lo sabes. —fruncí el ceño.

—Ella no me gusta, Jos. —le dije poniéndome de pie dirigiéndome hacia la cocina mientras sentía mis mejillas calientes.

Eso es lo que odio de mí, soy un hombre y logro sonrojarme fácilmente.

—Es lo que te quieres hacer creer. —escuché que dijo a mis espaldas. —Te niegas a aceptarlo porque sabes que ella tiene novio y no quieres interferir en su relación.

—Estás loco, Miguel. —escuché un resoplido por parte de mi amigo mientras yo buscaba algún vaso para servirme un poco de jugo.

—¡A tí te gusta! No lo niegues, se te nota. Llevo años conociéndote, te conozco a la perfección Villalpando, esa chica te trae loco. —me quedé pensando un momento, hasta donde yo sé ella no me gusta sólo me agrada.

—No. —dí un trago a mi jugo. —Y no insistas, Jos.

—Bien, sólo escúchame. —dijo tomándome del brazo. —Si ella no te gustara no estuvieras haciendo todo esto por ella. La chica ya no está embarazada y ella puede cuidarse, pero no, tú aún quieres que se quede y no puedes negarlo. —y dicho esto salió de la cocina.

Que esté haciendo todo esto por ella no significa que ella me guste, solo le estoy pagando todo lo que ha hecho por mí.

Aunque debo aceptar que ella es muy linda y me gusta cuando la abrazo, esa sensación es un tanto extraña para mí pero me agrada.

Me hace sentir vivo.

O talvez Jos tenga razón. ¿Yo qué voy a saber cuando alguien me gusta si nunca he vivido algo así? Bella es una chica hermosa, tiene una radiante sonrisa que automáticamente hace que sonría igual. Sus ojos verdes son iguales que un par de hermosas esmeraldas, son únicos. Mi corazón se acelera cada vez que la veo sonreír o reír, cada vez que la tengo cerca y la abrazo.

¿Eso es lo que sucede cuando alguien te gusta?

Caminé de regreso hacia la sala encontrándome con Bella apunto de subir la escaleras. Sonreí al instante y me acerqué rápidamente antes de que subiera.

The Prince #1 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora