Soy Astrid Ivánov, nacida en San Petersburgo, Rusia. Hija directa de Dimitry Ivánov, jefe de la Mafia Rusa.
Me mude con esperanzas de cambiar mi vida y de dejar la Bratva atrás, pero lo que no sabía era que me encontraría con alguien peor que yo, a...
Las clases terminaron rápido después del almuerzo. Intercambié números con Alexey, y también me enteré que estaba en lo correcto con Rachel. Rachel Hillstone, la puta, la fácil de la universidad. Se cree que la universidad es suya, y trata a los demás como si fueran mierda. Sus clones, Amanda Seyfried, una rubia de ojos verdes, y Lindsay Amstrong, otra rubia. Alexey me comento que Rachel se cree que ella y Liam están en una relación porque se acostaron una vez. Pero al parecer, Liam solo la ve como una más del montón.
Cambiando de tema, salí de la universidad con Alexey, que al parecer tenia las mismas clases que yo.
Dios mío.
—Creo que me enamoré—dije. Divise a el Idiota recostado en un Bugatti. Pero no cualquier Bugatti, el Bugatti Charon—¿De quién es el coche? —pregunté mientras me dirigía hacia el auto.
—¿El Bugatti?, de Liam, me lo presto porque mi coche se estropeo.
No entiendo como semejante coche pertenece a ese engendro.
—¿Te gusta? —pregunto, me acerque al coche ignorando al propietario.
—¿Que si me gusta?, es el mejor auto del mundo. La estrella de la contienda. El coche más potente, rápido, lujoso y exclusivo jamás fabricado, es una auténtica bestia, 1.500 caballos de potencia y 480 kilómetros por hora de velocidad máxima. De 0 a 480 en segundos. ¿Y dices que si me gusta?, ¡Me encanta! —le respondí emocionada.
—Veo que la niña sabe de coches—comentó el idiota. No tenía ganas de pelear así que solo me encogí de hombros.
—Me gustan, pero bueno, me tengo que ir. Bonito juguete—dije refiriéndome al coche.
—¿Te vas con tu hermano? —me preguntó Alexey.
—Para nada. Yo tengo mi preciosura ahí—dije señalando mi Ferrari. Este abrió mucho los ojos.
—¿El Ferrari es tuyo? —cuestionó. Lo mire con los ojos entrecerrados, si yo condujera la bestia que el conduce, no me sorprendería al ver mi Ferrari.
—A si es. Cuando quieras te das una vuelta en el—le ofrecí. A pocos les dejaba mis coches, ya que se sentía estar prestando uno de mis hijos, pero Alexey me inspiraba confianza.
—¿Enserio? —pregunto emocionado. ¿Es este el chico que tanto miedo daba? No entiendo como la gente puede tenerle miedo a alguien tan tierno como Alexey.
—Seh,—respondí, este estaba que saltaba en su sitio—Pero ese día no será hoy, ya que me tengo que ir, nos vemos más tarde en la pelea—me despedí. Me dirigí a mi coche, y emprendí mi camino hacia mi departamento.
{...}
10 minutos después, ya me encontraba en mi departamento. Me llego un mensaje de Alek diciéndome que la pelea seria a las 20:00, y que pasaríamos por los tres "innombrables" para irnos juntos.
Eran las 17:43, así que decidí empezar a prepararme. Me metí a la ducha otra vez, pero esta vez me lavé el pelo.
Tarde 15 minutos. Me seque el pelo y me lo alise. Me puse un vestido corto blanco, con escote en forma V, unos tacones negros y mi chaqueta de cuero. Para que mentir, me queda de muerte con el recién bronceado que estoy cogiendo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.