Me levante gracias a unos constantes golpes en la puerta. Tenía pensado ignorarlos, pero esta mañana, al parecer, tenían ganas de joder. Me tapé la cabeza con la almohada por unos segundos, esperando que quizás quien fuera que estaba tocando se fuera a tomar bien por culo, para mi mala suerte, el ruido seguía ahí. De mala gana, pateé las sabanas lejos de mi cuerpo, y me levanté a abrir la jodida puerta.
Aleksi se encontraba detrás de la puerta, con el puño alzado, preparado para volver a tocar la puerta. Lo mire con ganas de arrancarle la cabeza.
—Tu—lo señalé con mi dedo índice, enfadada.
—¿Yo?—se señalo a si mismo, confundido.
—Tu—repetí, acercándome a el,—primero, anoche me empujas, haciéndome caer de culo, para poder quedarte con una jodida habitación en el segundo piso, y ahora, ¿te atreves tan siquiera a interrumpir mi sueño? —mi primo trago duro, y empezó a retroceder lentamente.
Sentí la furia florecer dentro de mi, furia que quería ser liberada.
—Prima, Astrid, amor de mi vida, la única muje...
—¡Cállate!—lo interrumpi enfadada. La gente diría que estoy exagerando, pero cuando se trata de mu sueño, nadie, NADIE me jode.
Aleksi sonrió forzado, y cuando menos me lo espere, salió corriendo escaleras abajo.
—Mierda.
Salí corriendo por el. Cuando llegue al final de las escaleras, pude sentir mirandas en mi. Pero me da igual, ahora lo único que me importa es la manera en la que Aleksi morirá. Pase mi mirada por toda la estancia, como tal cazador haría con su presa, hasta que divisé una cabellera castaña entrar a la cocina sigilosamente.
Con pasos firmes, entre en la cocina, encontrándome con 5 personas, una de ellas, mi víctima.
Sin darle tiempo a reaccionar, me lance encima de él, haciéndole perder el equilibrio. Todos sabemos lo que pasó, Aleksi beso el suelo de la cocina, y yo por suerte, caí encima de él. Aproveche que él estaba aturdido, para pasar mis piernas por encima de él, poniendo cada una de ellas a cada lado de sus caderas.
Recordé que anoche, cuando baje a por el vaso de agua, en una de las estanterías, había huevos.
—Pasadme los huevos—dije sin hablarle a nadie en específico. Aleksi me miró horrorizado, y empezó a negar con la cabeza como poseso. No se quien fue, pero sentí como dejaban algo a mi lado, con una mano, ya que la otra la había utilizado para inmovilizarle las manos a Aleksi, saque un huevo del panal, y lo acerque a Aleksi.
—Astrid, no. Ni se te ocurra Astrid Dimitevna Ivánova—intentó detenerme, que decir que hasta mi nombre entero utilizó el muy cabrón.
—Escúchame bien, dirás conmigo lo siguiente, si no quieres que este amigo termine en tu adorado pelo, ¿entendido?—hable. Asintió rápidamente.
—Di conmigo, "no le volveré a tocar los huevos a Astrid, porque si no ella me pateara mis pelotas de marica" —dije burlesca. Pude escuchar varias risas de fondo, pero no les preste atención.
Aleksi no abrió su bocota para decir nada, a si que me tocó cumplir con mi amenaza. Me encogí de hombros, y le estampe el huevo en la cabeza.
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IVÁNOV
ActionSoy Astrid Ivánov, nacida en San Petersburgo, Rusia. Hija directa de Dimitry Ivánov, jefe de la Mafia Rusa. Me mude con esperanzas de cambiar mi vida y de dejar la Bratva atrás, pero lo que no sabía era que me encontraría con alguien peor que yo, a...
