Emociones perdidas

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Miraba el cielo mientras fumaba de su pipa. Desde esa calmada habitación, ella miraba hacia el exterior... Ese lugar árido al que llamaba "hogar"; ahí, donde el viento era seco e inconstante, el sol golpeaba con mucha intensidad contra el infértil suelo, el agua estaba contaminada y nadie más como ella habitaba... Nunca le había prestado especial atención a todo ello, para ella era uno de los encantos que tenía ese lugar, esa fascinante privacidad. Pero ahora, al mirarlo de nuevo y con detenimiento, todo le parecía tan desolado...

Se sentía sola, por primera vez en toda su existencia era capaz de experimentar tan intensamente esa emoción. Y no era agradable, en lo absoluto. Si estuviera en sus manos, definitivamente se arrancaría ese sentimiento que volvía efímeros los días en los que él estaba y eternos los días en los que no.

Suspiró y cerró los ojos, sacó la punta de la pipa de su boca y decidió dejar de fumar. Como si se encontrara sumamente agotada para seguir haciéndolo.

Desde que le conoció, todo le parecía nuevo de una manera poco agradable, más bien, de una manera casi dolorosa. Él hablaba como idiota de los otros mundos que ella desconocía, y le provocaba un sentimiento que bien podría llamar anhelo.

Anhelo de conocerlos...

Anhelo de dejar su hogar...

Anhelo de ver cosas diferentes...

Anhelo de compañía...

Tras todos esos anhelos vino una terrible nostalgia ¿podía sentir nostalgia de mundos desconocidos? Pronto se sintió débil.

¿Cómo es que había llegado hasta ese punto? Todo su mundo se estaba llenando se sentimientos y emociones que se suponía ella ya había olvidado o perdido hacía mucho tiempo.

"Pertenezco a la generación que morirá con este planeta", ese era su destino, ella misma lo había declarado en aquel encuentro. Aun así, ese hombre parecía ser capaz de pisotear esas palabras llenas de una dolorosa verdad.

Sin notarlo, sus pies ya se hallaban caminando por la árida tierra del exterior. Se detuvo y una vez más miró al cielo.

¿Cuándo es que volverá esa persona?, pensó dentro de ella, y un suspiro se le escapó de los labios. Fue entonces que desde la tierra brotó una enorme criatura de aspecto poco agradable, justo detrás de ella. El orochi se inclinó a la altura de su cabeza cuando Kouka se giró a donde él, como para verla a los ojos. La mujer esbozó una débil sonrisa y extendió la mano, como si tuviera intenciones de acariciarle la frente. La criatura dejó escuchar un ligero sonido propio de él y se acercó un poco más a ella, y, como si se tratase de genuinas palabras, la Yato respondió:

— Tienes razón— casi con culpabilidad—. Estoy cambiando.

KU-Pyon: ¡¡Me disculpo por haberme desaparecido por tanto tiempo!! Como sabrán, ya estoy en la universidad y me ocupa demasiado tiempo. Ahora, mucho me temo que seguiré ausente xDD Mis vacaciones se han terminado :'v ya no son tan largas como cuando estaba en la prepa :'vvvv

Gintama One-shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora