Julia Watson lleva años preparándose para el apocalipsis. Siempre fue como un juego para ella y sus mejores amigos pero, cuando este finalmente llega, descubrirá que nada podría haberla preparado para lo que le espera: la supervivencia ya no es un j...
NdA: ¡Saludos! Espero que os guste la nueva portada xD Aprovecho el capítulo para dejar un gif que tenía guardado y del cual no me acordaba. Es pre-pelo rapado de Shane, pero es solo para que imaginéis un poco cómo quedan juntos. Para que os hagáis una idea, Julia (Hailee Steinfeld) mide aproximadamente 1'73 (es un poco más alta que Maggie pero más baja que Glenn). Un beso ♥
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Julia estaba en la autocaravana cenando con Dale, Andrea, Carol y T-Dog cuando alguien llamó a la puerta.
—¿Julia? —era la voz de Maggie Greene.
—¡Ya voy! —respondió, con la boca llena de comida; por el rabillo del ojo, vio sonreír a Carol.
Engulló a toda prisa lo que le quedaba en el plato, se limpió la boca y las manos con su servilleta y se calzó sus fieles deportivas rojas antes de despedirse de los presentes y salir de la caravana. Maggie la esperaba fuera con los brazos cruzados y expresión preocupada.
—¿Qué pasa? —preguntó Julia, cerrando la puerta tras de sí.
—¿Podemos pasear un poco? —Julia no pudo hacer nada que no fuese asentir.
—Claro.
Echaron a andar por las tierras que rodeaban la casa. Hershel había pedido que nadie llevase armas de fuego, por lo que Julia tenía a mano en el cinturón un pequeño puñal que había encontrado en uno de sus primeros saqueos. Tenía el mango de madera y bonitos grabados florales.
Anduvieron en silencio hasta que las luces de la caravana se perdieron a lo lejos y Maggie al fin se detuvo. Julia paró a un par de pasos de ella, dándole su espacio; parecía querer decir algo importante y no encontrar las palabras con que hacerlo. Maggie se pasó las manos por el cabello, castaño y corto, y clavó en ella sus enormes ojos verdes.
—¿Glenn es lo que parece? —preguntó al fin— ¿Es un buen chico? —Julia no pudo evitar que una enorme sonrisa se extendiese por su rostro.
—Es un tío genial —respondió; una sonrisa muy parecida a la suya se dibujó en los labios de Maggie—. ¿Por qué? —inquirió, entrecerrando los ojos— ¿Te gusta?
—Nos hemos acostado —dijo Maggie como si nada. Julia parpadeó rápido un par de veces, sorprendida, y se sentó en el suelo. Maggie hizo lo mismo frente a ella.
—No te andas con rodeos, ¿eh? —comentó, todavía en shock.
—Le he dicho que había sido cosa de una vez, pero...
—Pero te ha gustado —Maggie bajó la mirada al escucharla, todavía con la sonrisa en los labios. Asintió con la cabeza—. Normal. Glenn es un buen chico, te lo aseguro. Si te gusta, adelante.
—No puede saberlo nadie —su rostro se había vuelto un poco más serio. Julia hizo como si se cerrase la boca con una cremallera y tirase el candado, por lo que Maggie recuperó la sonrisa—. Tampoco le digas a Glenn que te lo he contado —pidió.