Capítulo 20: "Culpa de nadie"

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 Julia seguía demasiado dolorida como para participar en la primera excursión por el edificio, de modo que se quedó en el pabellón para ayudar a los demás a limpiar y vaciar sus celdas. Saqueó las pequeñas cajoneras y mesillas de noche que había en algunas, dando con un paquete de tabaco a mitad; la suerte parecía de su parte.

Rick, T-Dog y Daryl volvieron con una bolsa llena de armas que vaciaron sobre una de las mesas de la sala común, donde planeaban hacer un comedor para todos. Julia observó aquel arsenal con los ojos muy abiertos, reafirmándose en que la suerte les sonreía en aquella prisión.

—No está mal —comentó Rick, sujetando dos granadas entre las manos. Julia tomó una de las automáticas para comprobar la munición: llena—. Granadas de aturdimiento, CS triple chaser... No sé si servirán para algo, pero nos las llevamos.

—Nunca viene mal tener una granada a mano —sonrió Julia; Rick y T-Dog rieron por lo bajo. Cuando la moral comenzaba a subir, todos reían por cualquier cosa.

Daryl tenía un casco entre las manos que despedía un olor y un líquido bastante desagradables; Julia frunció los labios, asqueada, cuando Daryl le dio la vuelta y los sesos y la sangre de un caminante cayeron de él.

—No me pondré esta mierda —gruñó Daryl.

—Podríamos hervirlo —propuso T-Dog, que sujetaba un guante en las mismas condiciones.

—No hay bastante leña en todo el bosque —se quejó Daryl—, no. Además, hemos llegado hasta aquí sin esto —cogió una de las porras y golpeó el aire con ella.

—Hershel —llamó Carol. Julia comprobó el resto de las armas mientras Hershel iba hacia Carol.

—¿Va todo bien? —preguntó Rick.

—Sí, nada preocupante —Carol sonrió y dio media vuelta, volviendo al pabellón. Hershel fue tras ella.

Julia dejó las automáticas sobre la mesa una vez hubo comprobado que no se atascaban y que estaban cargadas. Rick le tendió un chaleco protector.

—Es el más pequeño —le dijo.

—Me estará grande —Julia sonrió y cogió la pesada pieza de plástico—, pero es mejor que nada.

—¿Vienes a explorar con nosotros? —quiso saber T-Dog al verla estudiar el chaleco.

—Qué remedio.

Se echaron una mano abrochándose y ajustándose los chalecos. Julia tuvo que sacar las hebillas que regulaban los tirantes para poder hacerles nudos y acoplarlo mejor a su cuerpo, pero siguió siendo demasiado grande para ella. Se lo sacó por la cabeza sin ningún esfuerzo y lo dejó sobre la mesa, cogiendo protectores en su lugar. Las cuatro piezas se adaptaron perfectamente tanto a sus pantorrillas como a sus antebrazos. Se puso el segundo guante.

Glenn, Maggie y Hershel se unieron a ellos en la misión de explorar el edificio. El grupo al completo se reunió abajo, algunos protegiéndose y preparando las armas y otros simplemente mirando y ayudando.

—No lo necesitas —Julia miró a Rick cuando este habló. Había cogido el casco que Carl llevaba en la mano y lo miraba muy serio—; quiero que te quedes aquí.

—¿En serio? —se quejó el niño.

—No sabemos lo que hay. Si ocurre algo, tal vez seas el único hombre que quede —Julia rodó los ojos al escuchar semejante machismo en apenas siete palabras y se mordió la lengua para no responder a Rick—; necesito que te encargues de todo aquí.

—Vale —asintió el niño.

Julia quiso rechazar el escudo que T-Dog le tendía, pero el hombre insistió.

The Walking Dead: Protocolo A.Z [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora