Julia Watson lleva años preparándose para el apocalipsis. Siempre fue como un juego para ella y sus mejores amigos pero, cuando este finalmente llega, descubrirá que nada podría haberla preparado para lo que le espera: la supervivencia ya no es un j...
NdA: ¡Saludos! Sé que el inicio del capítulo es un poco aburrido, pero es necesario para sentar bases. Además, creo que lo compenso de sobra con la segunda mitad. Capítulo dedicado a @Beyond_Blue por animarme tantísimo con su comentario en el último capítulo.
PD: Mirad a estos dos cinnamon rolls de aquí.
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Daryl se negó en redondo a hablar con ella tras su clase con Hershel y aquello la hizo apretar los dientes y los puños, pero sí acudió a su celda después de la cena en el patio exterior de la prisión. Julia le hizo un hueco en el colchón y Daryl se tumbó junto a ella, rodeándola con un brazo, tras correr la cortina que Julia había puesto en su puerta. Julia se quedó muy quieta, con los ojos cerrados con fuerza, sin saber cómo reaccionar. Daryl no hizo nada, por lo que Julia decidió no volver a reprimirse. Se dio la vuelta entre los brazos de Daryl y lo encaró, descubriendo que él la estaba mirando con tal intensidad que Julia sintió que su estómago estallaba en un millón de escalofríos.
Y lo besó. Lo besó con fuerza, con ternura, con pasión. Daryl tardó en responder pero, cuando lo hizo, lo hizo de una forma tan intensa que los escalofríos de Julia se convirtieron en una tormenta en su pecho. Daryl la hizo girar hasta colocarse sobre ella, entre sus piernas; Julia intentaba por todos los medios controlar su agitada respiración, pero no podía evitar los jadeos que salían por sus labios para perderse en los de Daryl. Enredó los dedos en el largo cabello del hombre y lo estiró suavemente, lo que provocó que Daryl la cogiera por la cintura, clavándole las uñas en la piel. Julia contuvo un gemido y se apartó todo lo que el escaso espacio entre Daryl y la almohada le permitió.
-¿Qué? -preguntó Daryl en un murmullo. Julia abrió los ojos. Daryl la miraba fijamente, con una arruga de preocupación y extrañeza entre los ojos.
-Nada -respondió Julia en el mismo todo, sacudiendo la cabeza; Daryl no la creyó.
Daryl se quitó de encima y se tumbó junto a ella, pero su brazo derecho no dejó en ningún momento de sujetarla por la cintura. Julia se quedó tumbada boca arriba y su mano buscó a ciegas el rostro de Daryl, que acarició con suavidad; Daryl se estremeció bajo sus dedos, pero nadie dijo nada. Lo oyó inspirar profundamente.
-Buenas noches -murmuró Daryl; sus labios depositaron un beso efímero sobre el hombro desnudo de Julia.
-Buenas noches -murmuró Julia.
* * *
Por primera vez desde que el apocalipsis comenzase, Julia se sentía en paz y en casa. Dan y Kit habían vuelto a convertirse en uno de los pilares principales de su vida, Glenn, Maggie y ella estaban cada día más unidos y, gracias al consejo, las diferencias entre Rick y ella eran cada vez menos. Su relación con Daryl avanzaba al ritmo de una tortuga anciana pero, al menos, el hombre ya no sufría aquellos cambios de actitud hacia ella; no solía besarla, y mucho menos en público, pero nunca se apartaba cuando Julia lo besaba y acudía cada noche a su celda, llegando el punto de que el resto del grupo les dejaba sitios contiguos en la mesa a la hora de comer y cenar y no se sorprendían cuando ambos salían juntos de la misma celda.