Capítulo 12: "Demasiado lejos"

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 A la mañana siguiente, cuando salió de la tienda lista para aprender a disparar sin gastar cinco balas para un único objetivo, descubrió que Carl ya podía caminar.

—Ey, chaval —lo saludó, intentando que no le notase la preocupación en la voz—. Te veo mucho mejor.

—Estoy mejor —sonrió el niño, pasando junto a ella.

Mientras desayunaba algo rápido y ayudaba a los demás con las tareas matutinas, Julia rezó para que Hershel les diese más tiempo. Sabía que el hombre no debía de sentirse cómodo con tanta gente en su hogar, y había sabido desde el primer momento que aquello no iba a ser permanente pero, por primera vez desde que llegasen, rezó para que sí lo fuese. No iba a aceptar la propuesta de Hershel por mucho que le doliese, pero aquel lugar era un pequeño oasis de paz y tranquilidad al que no quería renunciar.

—Julia —la distrajo Rick de sus pensamientos—, ¿estás bien? Pareces preocupada.

—No es nada —respondió rápidamente. El hombre la miró durante unos segundos, claramente sin creerla, pero la dejó en paz.

Pasó por la tienda en la que se había instalado Daryl a ver sus heridas antes de marcharse. Tuvo que esperar a que saliese Andrea antes de poder entrar ella; se miraron a los ojos sin mediar palabra. Julia entró en la espaciosa tienda tras saludar a Andrea con la cabeza, encontrándose a un Daryl extrañamente contento.

—Te veo bien —comentó, sorprendida.

—Buenos días a ti también —el hombre esbozó una sonrisa de medio lado y Julia se arrodilló junto a él.

Le desabrochó la camisa y le quitó primero el vendaje del costado; la herida lucía limpia.

—No voy a ponerte otra venda —le comentó mientras sacaba las gasas que había traído—; no te hace falta —sujetó las gasas a ambas heridas con esparadrapo tras limpiar la sangre seca con un poco de agua oxigenada.

Daryl se incorporó, quedando sentado, para que Julia le mirase la herida de la cabeza, que ya comenzaba a sanar. Julia la limpió también pero la dejó al aire en vistas de lo bien que lucía.

—Te curas rápido.

—Supongo que has hecho un buen trabajo —Daryl se encogió de hombros y volvió a tumbarse.

Julia se despidió de él con un gesto de la mano y salió de nuevo al exterior, donde todos la esperaban ya en los coches. Se metió en el que más vacío estaba, el ocupado por Shane y Andrea. Se dejó caer en el asiento trasero y el coche se puso en marcha.

Fue consciente de que Shane no dejaba de mirarla por el retrovisor, por lo que hizo uso de toda su fuerza de voluntad para no mirar el espejo. Nadie dijo nada en todo el tiempo que tardaron en llegar al campo de tiro improvisado.

* * *

Julia avanzó rápidamente a pesar de que los disparos habían despertado de nuevo el dolor de su oído. Tenía buena puntería y la fuerza suficiente como para que no se le cansaran los brazos sujetando el arma, por lo que consiguió acertar con casi todos los objetivos que le pusieron delante.

—¿Ya sabías disparar? —le preguntó Rick, parándose junto a ella.

—No —respondió Julia, tomando el nuevo cartucho que le ofrecía Rick y poniéndolo a la pistola—, y no me gusta.

—Son de larga distancia, te servirán de más ayuda que una muleta con un cuchillo pegado.

—También hacen más ruido que una muleta —replicó. Rick suspiró y se marchó tras apretarle suavemente el hombro.

The Walking Dead: Protocolo A.Z [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora