Capítulo 36
Bella
Pasaron más de tres horas para que el shock se desvaneciera y aún así no lo había hecho por completo. Parecía que el dolor nunca se iría, siempre tenía una punzada constante en el pecho que era difícil de ignorar.
Edward había sido un gran apoyo para mí en todo el tiempo que no paré de llorar. Sus brazos se apretaban a mi alrededor como si estuviera evitando que me desarmara, quizá él podía ver que me estaba haciendo pedazos. Pero una vez que me soltó sentí que me caía de nuevo en el abismo.
Al día siguiente había tenido que tomar una decisión, llamé al padre de Jacob y le di la terrible noticia. Toda la gente de la reserva insistió en que mi esposo fuera sepultado en su pueblo natal a lo que no me opuse. Por lo tarde lo trasladarían a Washington donde podre decirle el último adiós.
Más tarde estaba tan cansada debido a la serie de sucesos que Edward insistió en que fuera a casa a descansar pero no tenía el valor de llegar y ver la carita de Lilly. No le había dado más noticias a Rosalie sobre Jacob, es posible que ella todavía creyera que estaba vivo. Solo esperaba que no le hubiera dicho nada a mi hija.
Una de las razones por las que nos habíamos mudado aquí era para comenzar una nueva vida y de manera independiente, porque yo tenía la esperanza de encontrar una cura para la enfermedad de Jacob. Quería que su corazón estuviera sano y mantenerlo a mi lado por más tiempo que solo el que duró. El tiempo suficiente para poder explicarle a Lilly lo que sucedía.
Alice se había ofrecido a llevarme a mi casa, después de todo necesitaba asearme y hacer caso del consejo de Edward para dormir un par de horas. Llegamos cuando eran las diez de la mañana, me pareció que el tiempo había pasado demasiado rápido.
Por suerte Lilly seguía durmiendo para cuando entré a su cuarto para echarle un vistazo. Solté un suspiro al verla recostada sobre su cama, con el atisbo de una sonrisa en sus labios, su cabello castaño revuelto sobre la almohada. Completamente ajena a lo que en verdad pasaba, disfrutando de un bonito sueño espero.
—Bella...
Cuando cierro la puerta y me doy la vuelta me veo envuelta en un abrazo desesperado. El particular aroma de Rosalie inunda mis fosas nasales, por lo menos alguien puede hacerme sentir como en casa.
—¿Por qué no me llamaste en ese momento?
No me suelta pero puedo escuchar el nudo en su garganta, quizá este aguantando las ganas de llorar. La rubia nunca se llevó muy bien con Jacob pero supongo que en el fondo le tenía algo de cariño, además ya estaba acostumbrada a él.
Recuerdo el día en que Jake y yo nos casamos, las miradas felices de todos y sobre todo las lagrimas cayendo de las mejillas de mi mejor amiga. Ella había prometido ser mi dama de honor aunque no hubiésemos llevado a cabo la boda por la iglesia, aún así ella tuvo el privilegio de ser mi testigo.
Estaba tan emocionada como yo por verme vestir un vestido blanco de novia que no le importó mi decisión de casarme con Jacob. Y esa fue la primera vez que los vi pasar un día entero sin pelearse, cuando tuve la esperanza de que se llevaran bien de una vez por todas. Pero ellos dos eran como hermanos, estaba segura, siempre peleando y en ocasiones riendo juntos.
Rosalie podía comprender mi dolor de alguna manera y eso me hacía sentir un poco mejor, ya casi no sentía dolor. Alice podía ser mi amiga también pero ella no conoció a Jacob lo suficiente para tenerle aprecio, y en cuanto a Edward podía decir lo mismo. Es por eso que estaba agradecida de que Rose se tomara un año sabático y pueda estar a mi lado en estos momentos oscuros.
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All you never say ||Resubiendo||
FanfictionLuego de cinco años, la vida le da una nueva oportunidad a Bella. California. Una nueva ciudad situada a poco más de dos horas de su antiguo hogar (Los Ángeles), suena a una nueva oportunidad pero Bella no sabe aún lo que le espera. Edward Cullen ha...
