Capítulo 14

1K 87 19
                                        

Capítulo 14

Esa noche ni siquiera el perfume de Bella, que ha quedado impregnado en mi ropa y en mi cuerpo, logra hacerme dormir. ¿Y cómo podría dormir sabiendo que ya no somos solo Gianna y yo descansando en la cama?

Creo que el universo tiene algo contra mí. Tal vez era el karma haciéndome pagar por todas las que hice en el pasado. Inclusive yo me había sorprendido de haber salido tan victorioso de todas mis conquistas. Me parecía increíble que de todas las mujeres con las que había estado ninguna volviera para reclamarme acerca de un embarazo no deseado.

O tal vez todas eran demasiado fáciles para saber a quién debían reclamar...

De todos modos, esto sí ha sido mi culpa. Gianna me ama tanto que no sería capaz de engañarme con alguien más. No creo que tuviese la necesidad de buscar placer en otro. Había cumplido algunas de sus fantasías y lo hacíamos cada que ella quería. Y nunca la había visto salir sospechosamente del departamento.

Es más que obvio que ese bebé sí es mío.

Nada como Tanya. Siempre dude de haberme acostado con ella. Quiero decir, sé que soy un hombre pero también tenía mis excepciones. Y no recuerdo haber hecho algo con Tanya, es por eso que ella se aprovechó de la situación. Me hizo creer que algo había pasado esa noche. Sigo sin saber por qué lo hizo.

— ¿Estás bien? —Gianna me saca de mi ensoñación.

—Eso creo —soy consciente de lo distante que suena mi voz.

—Estaba pensando... —afortunadamente ella no parece notarlo—... Tal vez tengamos que adelantar las cosas, ¿eh?

Me vuelvo para mirarla con la interrogante bien presente en mi rostro, ella no me mira. Está sentada al borde de la cama tratando de ajustar sus zapatos.

— ¿A qué te refieres? —deslizo los brazos por mi camisa.

Todo mi cuerpo se siente increíblemente pesado, fue una mala idea no dormir anoche después de todo. Pero no es algo que yo haya decidido, mis pensamientos no me permitían cerrar los ojos.

—La boda, Edward, debemos adelantar la boda. Quizá podamos hacer algo más... privado.

—Creí que querías que fuera en noviembre —la miro por encima del hombro.

—Sí, pero no quiero llevar un vestido a la medida o que todos noten que tengo ocho meses de embarazo. ¿Y sí se adelanta el parto?

Esta vez me doy la vuelta por completo y camino hasta ella. Gianna deja de acomodar su cabello para mirarme. Me agacho un poco para alcanzar su mano, ella se pone en pie haciendo que quedemos muy juntos. Puedo escuchar su respiración irregular y el ligero temblor en sus labios.

—No te preocupes por eso ahora, cariño —la miro directamente a los ojos—. No tienes que demostrarle nada a nadie.

—Pero tampoco puedo permitir que esto afecte a la imagen de mi familia. Es mi responsabilidad...

—Tu responsabilidad es preocuparte por el pequeño ser que crece en tu interior —alzo una mano para acariciar su mejilla, los ojos de Gianna se han humedecido—. Quiero que te mantengas concentrada en el bebé y no en la boda, ya habrá tiempo para eso después.

Gianna asiente aunque no la veo muy convencida, entonces bajo la cabeza hasta encontrar sus labios. No lo hago porque quiera convencerla a la fuerza, sino para infundirle una especie de valentía. Y también a mí.

Ayer cuando la vi con la prueba no lucía muy emocionada, posiblemente no lo veía posible de alguna manera. Gianna es menor que yo y lo más seguro es que aún no se sienta preparada para este tipo de compromisos. Pero para alguien, como yo, que ya pasó por esto una vez, bueno, no es ninguna sorpresa.

All you never say ||Resubiendo||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora