— Nicholas —afirmé cuando lo vi en la puerta del baño de mujeres.
— ¿Qué haces con Ben? —Aún parecía confundido.
— Uhm nos besábamos, duh —dijo Ben obvio.
— Me refiero a que, ¿qué haces con Ben? Creí que había química entre nosotros.
— Nick, la única Química que compartimos nosotros, es la clase. Además, no se que vienes a reclamar, si yo confié en tu palabra, y me decepcionaste de nuevo. No solo eso, sino que dejaste que tu amigo me tocara.
— Pero... Ivi... Yo creí que...
— Nada. No quiero tus excusas, y ni pienses que te tengo lástima, Nicholas. Adiós.
Salí del baño arrastrando a Ben de mi mano. Los dos salimos de la escuela, y caminamos hasta la motocicleta que el pelinegro tenía.
Lo besé hasta llegar al vehículo, y cuando sentí mi trasero chocar contra algo, fue cuando Ben, sin despegarnos del beso, me subió a su moto.
— Bueno, debo parar para poder conducir —Rió entre besos.
— Bien, solo para eso, eh.
El manejó y me agarré fuerte de su pecho, como lo hacía en el skate de Nick, solo que con Ben me sentía protegida de verdad.
Estacionó la moto en mi casa, y antes de saludarme sacó de su bolsillo un paquete de cigarros, y un encendedor. Se llevó a la boca el cigarrillo y lo prendió.
Supe que había sido el enamoramiento más corto de mi vida.
— ¿Fumas?
— Solo a veces.
— Lo lamento, Ben, pero muchas personas en mi familia han muerto por fumar, y no salgo con chicos que fuman... Así que...
— ¿Me estás echando de la puerta de tu casa, porque estoy fumando?
— Te estoy echando de mi vida, porque estás fumando. A menos que quieras elegir entre el cigarro o yo, y tal vez todo cambie.
El se sacó el arma asesina de la boca—recordé Bajo la Misma Estrella—, tiró la cabeza hacia atrás, y miro una vez más el cigarro. Lo dejo en el piso y aplasto con su bota.
— Estoy tan loco por ti, que dejaré uno de mis mayores vicios —sonreí complaciente. Si algo me faltaba era que Ben muriera por el cigarro.
Y el amor volvió.
Mis tíos estaban en la casa. ¿Cómo se supone que iba a presentar a Ben? Lo había besado, así que un amigo no, aunque podía mentir, pero no se me daba bien.
Y del solo hecho de que, mi tía Tamy y mi tío Stevan, conocieran un poco a Ben, como el "chico malo" del que los Wellington le habían contado alguna vez, me asustaba un poco más al como puedan reaccionar.
— Tíos —dije cuando entré al departamento.
— ¡Ivi, cariño! Al fin llegaste.
— Si —Me corrí un poco para que vean a Ben—, con mi... Ami...
— Novio —Terminó el.
— ¿Novio? Wow, bueno, mira que apuesto es.
— ¿Cómo te llamas chico? —preguntó el tío.
— Ben Wellington.
Y a partir de esto, les pasaré a relatar las diferentes reacciones:
Mi tía Tamy, soltó la taza que traía y cayó derecha al piso, estallando en miles de pedacitos.
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Ivanna & Nicholas
Teen FictionParís la vio crecer. Nueva York va a cambiarle la vida. Ivanna llega para cursar su último año, sin imaginar que Nicholas Wellington -el chico que todos quieren evitar- pondrá su mundo de cabeza.
