Cuando ya había pasado más de una semana, era momento de volver a la escuela. Donde todo había empezado, y terminado con una futura vida.
Seguramente era un acontecimiento que no sería fácil de olvidar, pero con el tiempo, los médicos y mi familia, me ayudarían.
Y todo seguía igual, a excepción de que varios, que se me acercaron para ver cómo estaba. Incluso Melania, se preocupó, y no me soltó del brazo en toda la mañana de clases.
— ¿Sabes quién te está mirando? —preguntó ella, mientras yo guardaba algunos libros en mi casillero.
— ¿Nicholas?
— Nic...No, ¡Zach Jones! Por Dios, es tan guapo que podría tener veinte hijos con el.
La miré mal. Supongo que la palabra "hijo", no estaba siendo muy conveniente nombrarla en estos momentos.
— Oh, lo siento. Como decía... Es tan guapo.
Me giré a ver, donde la vista de Melania iba, y vi a un chico bastante... Bueno, digamos que... Sucio. Tenía hasta moscas a su alrededor. Volví a mirar a mi amiga como diciendo "¿Enserio?".
— Ese no, tonta. El de atrás.
Volví a ver mejor. Y ahí lo vi. Un chico con la chaqueta del equipo de fútbol americano, me miraba con sus verdosos ojos. Su cabello castaño, estaba perfectamente peinado hacia un lado, y su sonrisa era mágica. Si solo hubiera sabido antes que mi héroe era tan guapo, y si existía...
— Ivi, IVI —Melania chasqueó sus dedos frente a mí.
— ¿Ese Dios griego de allá ha estado siempre en esta escuela?
— Si, querida. El está desde antes que tú llegaras.
— ¿Y por qué nunca lo había notado?
— Porque Nick te gustaba, y el tenía novia.
— ¿Tenía?
— Ella rompió con el hace como un mes.
Tener a Melania de amiga era mejor de lo que pensaba. Que sea muy chismosa tenía su lado positivo.
— ¿Tienes algo más para decirme de el?
— Promedio brillante, sensible, y bueno en el fútbol. Además de todo, ¿tengo que aclarar lo guapo que es?
— Al fin conozco a mi héroe.
La campana sonó, y al igual que siempre todos fueron a sus clases. Excepto yo. No podía encontrar por ningún lado el dije que mis hermanos me habían dado antes de venir a Nueva York. Era el regalo más importante que tenía, y si lo perdía, no tenía otra de forma de sentirlos cerca.
— ¿Buscabas esto? —Levanté mi cabeza para encontrarme con la mirada de Zach. En su mano sostenía, de forma delicada, mi dije.
— Si —Me levanté del suelo y le sonreí de forma tonta.
— Permíteme —insistió.
El se puso detrás de mi, y mientras sostenía mi cabello con las dos manos, colocó mi dije alrededor de mi cuello.
— Gracias, Zach.
— Sabes mi nombre —habló sorprendido mientras caminábamos al salón.
— Si, ¿por qué no habría de saberlo?
Al entrar todo el mundo estaba haciendo cualquier cosa, menos prestarle atención a la profesora de Biología.
Uno de mis libros se cayó al suelo mientras estaba sentándome en mi asiento, junto a Melania. Zach se agachó a recogerlo y dármelo. Dentro del libro se encontraba, una prueba de Física, donde no me había ido muy bien.
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Ivanna & Nicholas
Novela JuvenilParís la vio crecer. Nueva York va a cambiarle la vida. Ivanna llega para cursar su último año, sin imaginar que Nicholas Wellington -el chico que todos quieren evitar- pondrá su mundo de cabeza.
