Ivanna
Le había contado a Félix todo. Desde lo que Nick me había dicho, hasta que les había dicho a todos que el bebé era de el, cuando en realidad era de Nicholas.
Y es que, es la única persona conocida que tenía cerca ahora, y me alegraba que estuviera aquí en Nueva York.
— Tengo malas noticias para ti, Ivi. Me gustaría poder ayudarte. Pero volveré a Francia. Digamos que... América y yo no somos buenos amigos.
Mierda. Era lo único que podía pensar. ¿Y ahora quién sería el padre de mi bebé? Al carajo. Mi bebé no tendrá padre, y si quiere uno, le diré que el murió.
La campana sonó para que todos vayamos a nuestras respectivas clases. Pero yo no podía continuar junto a Nick, así que le pedí al profesor de Química que me cambiara de asiento.
Me senté junto a una de las animadoras, insoportables, que tenía una voz inaguantable.
— ¿Tu eres Ivanna Bastille cierto? La que salía con Nicholas Wellington. Buen gusto, vale aclarar, pero Nick es bastante idiota. Así que si él rompió contigo lo lamento. Pareces una buena chica —dijo con su aguda voz.
— ¿Tengo cara de que la gente rompe conmigo? Yo fui la que le dio el alto a la relación, no el. Y si, es un idiota —Volví mi mirada adelante para seguir escuchando la clase.
— Oye, me caes bien. ¿Quieres comer conmigo en el almuerzo? —Está chica parecía que con tal de no prestar atención en clase, hacia cualquier cosa.
— No sé.
— Bueno, pero dime ahora sí te puedo reservar un lugar y platicarles a todos que tu almorzaras con nosotros.
— No sé.
— Es más podemos ir al centro comercial luego.
— Tal vez.
— Oh olvide decirte cómo me llamo. Mi nombre es Melania Parker.
— Bueno, Melania, creo que es hora de que sigamos escuchando la clase...
— Bien, pero esta clase es bastante aburrida. Sobretodo la cara del profesor. ¡Y como pretende que preste atención si estoy mirando constantemente como se viste! Mira, tiene como treinta y algo, y parece de cincuenta.
— Es cierto —Agh, no podía creer haberme enganchado en la conversación que ella continuaba—. ¡Bueno basta!
— Okay... Pero trátame bien, que si no, me das miedo.
La clase pasó rápido, y Melania continuó hablando. Nick me miró avergonzado cuando estaba saliendo del salón, como si quisiera decirme algo, pero no se animara.
Caminé hasta la cafetería, con Melania, y me senté junto a ella. La mesa de los "populares", como diría Penny.
Y es que, no entendía como esto podía ser tan importante para mi prima. Idiotas del fútbol hablando de cosas materiales, y las porristas hablando de quién tuvo sexo con quien.
¡Por Dios! Era un infierno. Y para colmo Nick, estaba en la misma mesa. ¿Qué había hecho mal para que todo esté así?
— Ivanna, querida, dime —dijo la más perra de todas las porristas. Según había escuchado, su nombre era Erba. Levantaba una ceja como si fuera superior a todos, y se cruzaba de brazos, dejando a la vista sus uñas largas y recién hechas—. ¿Por qué Nick y tu rompieron? —Genial. Podrías haberme hecho esa pregunta en privado, pero ¿por qué no hacerla frente a toda la mesa? Incluso frente a Nick.
— ¿Por qué? Tengo un sin fin de razones. Pero solo diré una. Nick solo sabe tratar asuntos pequeños —Hice él gesto de pequeño con mi dedo pulgar e índice. Todos hicieron a coro un "wooh" y Nick me miró como si quisiera matarme—. Cuando se trata de asuntos grandes prefiere irse, y no tener nada que ver con el tema.
— ¿Asuntos grandes? ¿A qué te refieres? Oh por Dios, ¿¡ESTÁS EMBARAZADA DE NICHOLAS?! —No entendía como es que estas tontas porristas podían pensar tanto.
— No lo sé, pregúntale a él.
Me levanté de la mesa, y fui corriendo hasta el pasillo de la escuela. Tenía tanta angustia en mi pecho, que solté todo, y comencé a llorar.
Salí corriendo de la escuela, aún con lágrimas en mis ojos. Y cuando estaba cruzando la calle, un auto se atravesó en mi camino. Lo siguiente fueron imágenes borrosas.
. . .
Nicholas
— ¿La embarazaste amigo? —dijo Dan moviéndose en la mesa—. Así se hace.
— ¿Es buena en la cama? ¿Crees que tengo oportunidad con ella?
— Lástima que hayas embarazado a una zorrita así. Tu das para más.
Y todas estas cosas hicieron que mi cabeza explote. No podía seguir escuchando como hablaban de Ivanna, como si fuera un objeto o una puta.
Fui hasta los baños de la escuela, y me encerré en uno.
No quería hacerle daño, pero no podía hacerme cargo de un niño. A penas puedo hacerme cargo de mi. No puedo formar una familia ahora.
Me di la cabeza contra la puerta del baño, y aunque fue un golpe fuerte, tuve que darme otro, para reprenderme de como había dicho todo lo que dije frente a Ivi.
— Nick... ¿Estás aquí?
Su voz, me parecía conocida. Vi por el pequeño agujero que, Zelena, había entrado al baño de hombres.
Zelena, me daba tanta lástima. Todos en la escuela la ignoraban por usar gafas, y brackets. No era su culpa ser fea y presumida.
— ¡Vete de aquí Zelena! No tengo tiempo de hablar con nadie.
— Solo quería decirte que si necesitas algo, puedes hablar conmigo, estaré aquí hasta que salgas.
— No, Zelena. Vete. No necesito ni de ti, ni de nadie.
— ¿Estarás bien?
— ¡VETE! —grité.
Cruel. Estaba siendo cruel. Con Zelena, que solo quería ayudarme.
Con Ivanna, que tendría un hijo mío. Tenía que aceptarlo. Tenía que aceptar las consecuencias.
Jamás imaginé que las consecuencias fueran estas, pero si amaba a Ivanna, amaría cualquier cosa de ella.
No podía ser tan cruel.
Salí de la escuela, junto con el resto de mis compañeros. Había habido un accidente en la puerta de la escuela.
Estaba la policía y había un auto volcado. No había nadie dentro, pero de todas formas el accidente estaba.
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Ivanna & Nicholas
Novela JuvenilParís la vio crecer. Nueva York va a cambiarle la vida. Ivanna llega para cursar su último año, sin imaginar que Nicholas Wellington -el chico que todos quieren evitar- pondrá su mundo de cabeza.
