Ivanna
Zach me había indicado que era por el oeste, entonces se supone que tengo que ir por ahí...
No tonta, ese es el este.
— Ivi, ¿segura que dijo que era por aquí? —preguntó Melania.
Le había pedido que me acompañara. Ir sola me daba un poco de cosa, porque era obvio que Zach no me iba a prestar toda la atención a mi, todo el tiempo. Y digamos que a veces me cuesta socializar.
— Si, creo...
— Déjame ver —Me quitó mi celular para ver la dirección—. No, no y no. Estamos yendo para el otro lado.
— Pues podrías haber visto la dirección desde el principio.
Al llegar, más que una fiesta, era una súper fiesta. El lugar donde estábamos era diez veces más grande que la mansión de Nick, bueno, tal vez no tan grande, pero si bastante más grande.
Luces de colores iban y venían, y había muchísima gente.
Pude ver en una punta centrada, a Zach, con su equipo de DJ, haciendo la "magia" de música.
— Ahí está —Le indiqué a mi amiga—. Vamos.
— Espera Ivi, estos tacones me están matando —Mel daba zancadas mientras caminaba junto a mí.
— ¿Y por qué no te pones algo que sepas caminar y que sea cómodo?
— La moda no incómoda.
— Que refran absurdo.
Al llegar junto a Zach, se sorprendió. Tal vez no esperaba que en verdad este aquí.
Gotas de sudor caían por su sien. Se las secó con un pequeño pañuelo que tenía cerca. Saludó a Melania, y se acercó a depositar un beso en mi mejilla.
— Que bueno verlas, chicas —gritaba, porque casi no se podía escuchar nada en tono de habla normal.
— Lo mismo digo, Zach.
El hizo una seña a un tipo cerca. Supongo, yo, su representante. En realidad, lo vi en el cartel de su camisa.
Cambió su lugar, con un chico un poco más grande que nosotros. Se podía escuchar un remix de I fink u freeky de fondo.
— Por aquí —nos guió.
Salimos a una terraza, donde aún había gente, pero no tanta. Un cartel luminoso, que decía "VIP" se veía a unos pocos metros.
Un chico más bajo que Zach, se acercó a abrazarlo y saludarlo, como si hace una eternidad no se vieran.
— Chicas, el es un viejo amigo de la casa, Fitchis —lo presentó.
El pelinegro amigo de Zach, no paraba de mirar de arriba a abajo a Mel. Un poco más y se le caía la baba.
— Vaya, vaya, que bellezas hay por aquí.
— Ellas son Melania e Ivanna.
— Señorita Melania, ¿me acompaña por un trago? —le preguntó a mi amiga. Ella asintió asqueada.
— Me agradeces más tarde, amiga —alcanzó a susurrarme.
Zach metió las manos en el bolsillo de su pantalón blanco, y me miró como si no supiera que decir.
— ¿Tocas siempre aquí? —pregunté.
— Bastante seguido. Es bueno que me llamen. Gano dinero haciendo lo que me gusta.
Una canción muy buena, de la cual no sabía el nombre, había empezado. Agarré a Zach de la mano, y lo metí de nuevo a donde estaba la fiesta.
Comencé a bailar como loca descontrolada, y eso que ni una gota de alcohol había tocado mi cuerpo. Me gustaba estar así, me divertía.
El reía pero aún así bailaba. Nos pegamos más para bailar, sin movimientos pervertidos ni nada de eso, solo pasos divertidos al compás de la música.
. . .
Zach me había llevado a la parte más alta del lugar. Nadie se encontraba ahí. Había muchísima paz, y la música se escuchaba muy baja.
Se podía ver la iluminada NY desde aquí, me gustaba muchísimo.
— La pasé genial hoy. Gracias por haber venido, Ivi.
— De nada, Zach —continúe mirando la ciudad iluminada.
— ¿Tienes pareja para el baile ya?
— No, ¿y tú?
— Tampoco. Que bueno, porque en ese caso te puedo preguntar si, ¿te gustaría venir conmigo?
— ¡Eso estaría bien!
. . .
Llegué a la casa como a las 5 a.m. Todos dormían, así que no quise hacer mucho ruido. Una luz se prendió en la sala de estar, me quedé quieta. Nick estaba sobre el sofá, acariciando un peluche de felpa.
— Agh, Nick, eres tú —continúe caminando.
— Si, soy yo. Quería decirte algo.
Aquí va de nuevo...
— Yo..
No emitía sonido. Así que avancé hasta el primer escalón.
— Espera —Me tomó del brazo y me atrajo hacia el. Me separé un poco.
— ¿Qué?
— Quería llevarte a un lugar.
— ¿Ahora Nick? Son las cinco de la mañana.
— Es que si no es ahora, es nunca.
Aunque aún seguía mal con Nicholas, accedí a que me llevara a donde el tanto quería ir. Fuimos en su auto, obviamente el skate, no serviría, y menos si me está llevando con los ojos vendados.
El viaje fue de pura música de Frank Sinatra, y es que no sé, porque tanto misterio: música vieja, ojos vendados, silencio entre el y yo.
Hasta que llegamos, y me quitó la venda. Ahí vi lo más hermoso que había visto jamás, cerca de un barranco, Nick había aparcado el auto.
— ¿Te gusta?
— Si —dije aún sorprendida.
— ¿Quieres ir al baile conmigo?
Y ahí deje de lado el detalle, y el hermoso lugar en el que estaba.
— Nick, ¿enserio? Estuvimos a punto de tener un hijo y lo rechazaste. No solo al niño, si no que a mí embarazada también. Me ignoraste frente a casi toda la escuela, y te hiciste el idiota. Dejaste que saliera sola a la calle, no viniste detrás de mi, no me seguiste.
— No creí que quisieras que te siga...
— Y además, después de todo lo malo. Piensas que porque me traigas aquí, ¿terminaré yendo al baile contigo?
— Tal vez.
— La respuesta es no, Nicholas. Ya tengo pareja.
Subí de nuevo al auto, y el no tuvo más remedio, que volver a manejar para casa. El camino fue en silencio, como de conveniencia.
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Hola!!! Pregunta rápida: #TeamNick o #TeamZach y digan el porqué en los comentarios!
Las adoro 💙
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Ivanna & Nicholas
Ficção AdolescenteParís la vio crecer. Nueva York va a cambiarle la vida. Ivanna llega para cursar su último año, sin imaginar que Nicholas Wellington -el chico que todos quieren evitar- pondrá su mundo de cabeza.
