Siempre habrá una persona que aunque no quieras, se convertirá en tu debilidad, que si te brinda una sonrisa, tú le ofrecerás la tuya, que si te habla, tú contestaras y si te necesita, tú seguirás estando ahí. Me hallaba total y completamente enamorada.
Parecía que iba a ser un día grandioso, el sol brillaba intensamente y en el aire se podía sentir una energía maravillosa, quería bailar como si nadie me estuviese viendo, quería cantar como si nadie estuviese oyéndome, quería vivir como si el cielo estuviese en la tierra, pero sobre todo, quería amar como si fuese el último día de mi vida. Hoy es un buen día, para tener un gran día.
Mientras tomaba el desayuno vi que sobre la mesa, junto a mi vaso con chocolate, estaba el diario, decidí echarle un vistazo y encontré un anuncio en el cual un restaurante de comida rápida solicitaba una mesera con urgencia y para ser sincera, necesitaba un empleo pronto. Deje mi desayuno a medias y me arregle lo más pronto posible, opte por unos pantalones azules largos, una camisa blanca de botones y mis botas cafés. Mi madre estaba feliz de que pudiese quedarme con el puesto en aquel restaurante, pero antes de salir, no dudó ni un segundo en pedirme que me terminara el desayuno, pero si tardaba un minuto más, llegaría tarde, así que tome apresuradamente el vaso con chocolate, pero infortunadamente no lo agarre suficientemente bien y derrame todo el líquido sobre mí, mi camisa era un desastre. Tuve que cambiarme rápidamente y salir lo más pronto posible.
Faltaban pocas calles para llegar a la parada del autobús y vi que la ruta que me llevaría ya se encontraba allí, en cualquier momento se marcharía y me dejaría, no me podía dar el lujo de perderle, así que rápidamente corrí y llegue hasta él, afortunadamente logre abordarlo. Había transpirado un poco, tal vez no gozaba de un estado físico excelente y mientras me sentaba, levante mi cabeza para mirar hacia el tablero para cerciorarme de la hora y que no fuera demasiado tarde, me di cuenta que había abordado la ruta equivocada y ya era muy tarde para bajar, así que tuve que esperar a que llegase a la siguiente estación.
Podía ser un gran día, me lo planteaba en la cabeza, no podía dejar que se arruinase por algo como eso, así que al llegar a la siguiente estación, me aseguré de que abordaría la ruta correcta y no me equivocaría nuevamente, no quería estar de autobús en autobús recorriendo la ciudad como si fuese un paseo turístico o algo por el estilo, el autobús se encontraba totalmente lleno, pero no era momento para las exigencias, debía abrirme paso entre la gente como fuese y acomodarme de cualquier forma en algún espacio "libre", comenzaba a creer que el buen día no sería tan grandioso como pensaba. Pasaron alrededor de 20 minutos, hasta que logre sentarme y sentirme un poco más cómoda, junto a mí, iba un señor de unos 35 años aproximadamente, luego de un momento comencé a sentir que algo se situaba en mi hombro, y al mirar hacia mi costado, veía como aquel señor posaba su cabeza lentamente sobre mí, sus ojos estaban parcialmente cerrados y su boca ligeramente abierta, una situación un tanto incomoda, no sabía cómo debía despertarlo, pero tampoco dejaría que soñara dulcemente todo el camino sobre mi hombro.
—Eh... ¿Señor?, disculpe — Dije moviendo levemente mi hombro.
— ¡Eh! Si... ah...ah —Comenzó a balbucear como tonto.
—Sí, eh... ¿podría por favor levantar su...?
— ¡Claro que sí!
—Muchas gracias.
—Discúlpeme señorita, que vergüenza con usted.
—No hay problema, tranquilo.
Había logrado que el señor dejara de usarme como su almohada de viaje, pero al echar un vistazo a mi hombro, me encontré con una mancha de saliva en ella, primero el chocolate y ahora saliva, ¿de verdad?, ¿Qué seguiría? no faltaba demasiado para llegar, probablemente se secaría pronto y dejaría de notarse. Al bajar del autobús, sin querer tropecé y caí al suelo, una señora amablemente se ofreció a ayudarme a levantar.
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Amor Americano
RomansaEsta es la historia de amor de Annie y Austin, una joven pareja americana a quienes el destino los cruza en el camino, sin embargo las circunstancias de la vida se entrometen, poniendo a prueba la fuerza de su amor, algo que no resultará nada sencil...
