Vivir... vivir, es sentir cada momento, estando presente ante la emoción y la sensación de captar lo maravilloso del mundo. Vivir, es comprender que cada segundo que pasa ya no regresara. Vivir, es poder dar lo mejor y lo máximo de cada uno, es vibrar en la benevolencia y llevar a su más alta expresión, nuestra capacidad de ser. Vivir, es aprender cada día más, es disfrutar los instantes bellos y enfrentarse a sí mismo ante los obstáculos. Vivir, es amar intensamente a través de una caricia, a través de un beso, es captar en silencio la palabra del ser amado, es perdonar una menosprecio, es sentir la presencia del otro, es besar con amor a quien nos ama. Vivir, es apreciar placenteramente la alegría de un pequeño niño, escuchar al adolescente admitiendo sus dudas y cuestionamientos sin reparo alguno, acompañar con agradecimiento la vejez en su desamparo. Vivir, es comprender al amigo ante la desgracia y tener la aptitud de regodearse ante sus logros y realización. Vivir es sentir que nuestra existencia no fue vano y en la medida en que nos arriesgamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, podamos alcanzar el manifiesto de la grandeza de nuestra alma para amar. Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.
Vivir es aprender a convivir con el otro despertando su persona como obra de la naturaleza. Vivir es mirar con el corazón abierto, reconociendo todo lo que suceda.
Había podido experimentar un poco de lo que significaba vivir durante las últimas semanas. El viaje se me había hecho más corto de regreso, regresábamos a nuestras vidas, que junto a Austin no era para nada nefasta, al contrario, era con él, que yo podía sentir que podía lograr cualquier cosa, era la única persona con la que podía hablar de mil y un temas, la persona a la que no me cansaría de ver cada mañana, cada tarde, cada noche y es que, lo conocía, lo conocía muy bien, conocía perfectamente cada gesto, cada parte de su rostro, conocía lo brillante de su sonrisa, lo profundo de su mirada, la suavidad de sus labios, lo conocía. Mientras bajaba las escaleras, luego de haber desempacado mis maletas y haber reorganizado todo nuevamente en mi armario, escuche un ruido que venía desde abajo.
"El Gobierno de Sudán del Sur ha declarado este lunes la hambruna en algunas zonas del país, una situación que, según las agencias de la ONU, afecta a al menos 100.000 personas si bien hay otro millón al borde de esta situación a menos que reciban ayuda. Las agencias de la ONU estiman que la cifra de afectados podría ascender hasta los 5,5 millones de personas. La población trabaja principalmente en la agricultura, un sector que se ha visto gravemente afectado por la guerra. Han perdido sus medios de vida. Durante meses han dependido completamente de aquello que pueden plantar o pescar. La situación supone la peor catástrofe registrada en el país desde que comenzaron los enfrentamientos hace más de tres años. Más de un millón de niños sufren una grave malnutrición en Sudán del Sur. Si no logramos acceder a estos menores, muchos de ellos morirán, ha manifestado el representante de UNICEF en el país, quienes junto a la ONU intentan enviar ayuda. El gobierno de los Estados Unidos como parte de una operación de paz de las Naciones Unidas, envían soldados estadounidenses de élite, para detener los sistemáticos robos de cargamentos de alimentos enviados por la ONU, por las milicias de los señores de la guerra, quienes no dudan en ametrallar a inocentes civiles para conseguirlo. Sudán del Sur, sumida en una hambruna por causa de la guerra."
Eran las palabras que se podían escuchar desde la radio, que se encontraba encendida sobre la mesa. Algo que sin lugar a duda sonaba preocupante y que nos conmovió a todos luego de escucharlas, pues al fin y al cabo, nadie merece vivir una experiencia como esa, son seres humanos, azotados por abusadores sin escrúpulos. No podía decir nada más que.
— ¡Son unos bellacos!
—Es... Muy triste. —Expreso mi madre, con ambas manos sobre su pecho.
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Amor Americano
Любовные романыEsta es la historia de amor de Annie y Austin, una joven pareja americana a quienes el destino los cruza en el camino, sin embargo las circunstancias de la vida se entrometen, poniendo a prueba la fuerza de su amor, algo que no resultará nada sencil...
