[COMPLETA]
Han pasado cuatro años desde que Alicia dejó Infratierra luego de vencer al Jabberwocky. Los amigos del Sombrerero están preocupados por él, parece estarse dando por vencido y su locura lo arrastra cada vez más hacia la oscuridad.
¿Podrá...
Disclaimer: Alice in Wonderland 2010 pertenece a sus respectivos dueños. Sólo escribo por placer y sin fines de lucro
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|Capítulo 3|
|Advertencias|
Entonces respiró profundo y se dejó caer hacia adelante con los ojos cerrados. Viento frío contra su rostro fue lo siguiente que sintió. Alicia sentía que todo su cuerpo caía con una velocidad enorme. Trató fuertemente de cerrar los ojos y de no gritar, pero no pudo contra ninguno de los dos impulsos. El túnel se veía igual que antes. Iluminado quien sabe con qué luces, con libreros desordenados, relojes antiguos y ese piano que se toca solo. Esta vez no dio tantas vueltas como antes, pero eso fue porque no se cayó por accidente.
Aun así, sintió un nudo en el estómago cuando vio que se aproximaba al final del túnel. Estaba oscuro y no alcanzaba a visualizar el fondo. Recordó que la última vez que pasó por allí, se dio un fuerte golpe, atravesando el suelo de una habitación redonda. Entonces sí, pudo cerrar los ojos, anticipando un buen porrazo. Esperó y esperó, pero no chocó contra nada. Cuando abrió los ojos, vio que ya estaba tendida en el suelo. Había caído sobre un montón de hojas secas, al parecer en medio de un bosque. Se levantó con cuidado y miró hacia ambos lados, confundida. Allí se encontraba Bayard, el sabueso, esperándola.
― ¡Bayard! ¡Eras tú!― exclamó ella, corriendo a abrazarlo. El perro movió la cola y dejó que le rascara las orejas antes de decir nada.
―La Liebre de Marzo me envió a buscarte. Mc Twisp no quiso arriesgarse a ir de nuevo, ya sabes lo miedoso que es.
― ¿Cómo es que no he caído en la sala redonda otra vez? ¿La madriguera va a más de un lugar?― quiso saber la chica.
―No te preocupes, Alicia. Esta vez llegaste aquí por otra entrada, así que es natural que no hayas terminado en el mismo lugar― declaró Bayard, con su gruesa voz humana.
―Tienes razón― murmuró ella ― ¿Por qué has venido a buscarme?
―Pues...Chess y Mally están preocupados. Si me enviaron a buscarte, entonces no deben tener alguna otra alternativa.
― ¿Alternativa? ¿Hay algún problema?― la sombra de una duda apareció en su pecho.
―No, bueno en realidad sí― el perro movía las orejas, nervioso ―. Lo verás cuando llegues allá. Es Tarrant.
― ¿El Sombrerero? ¿Qué le sucede?― Alicia comenzó a preocuparse.
―Ha estado actuando raro últimamente. Está más loco que de costumbre.
Ella no comprendía. Ya sabía que el Sombrerero estaba loco. ¿A qué se referiría Bayard con más loco que de costumbre? Si todos en Infratierra estaban locos, entonces debía ser grave estar más loco que de costumbre. La incomprensión de la chica fue notada por el sabueso.