Capitulo 19

48 2 0
                                        

(Parte del apartamento de Marcus)

Narrado por Marcus.

Anoche luego de salir del club, se durmió inmediatamente arranque el carro . Cuando iba camino a su casa trate de despertarla pero solo me dijo entre sueños que no la molestara, que la dejara dormir.

Entre risas no pude hacer mas que desviarme a mi apartamento. Ya al despertar la dejaría en su techo. 

Al llegar no me quedo de otra que cargarla hasta llegar a mi apartamento, ya adentro me dirigí hasta mi habitación y la acosté, no sin antes reírme por la cara que hizo cuando su cuerpo toco el colchón.

Tome un banco y me senté frente a ella a mirarla, no se imaginan lo bella que se ve durmiendo. Al rato me paré y me dirigí al baño a tomar una ducha. Tenía aproximadamente unos veinte minutos adentro de la bañera cuando escuche que la puerta se abrió de un tirón. Próximo a esto vi como Galia se hincaba frente al inodoro y empezaba a vomitar. Había entrado tan rápido que no se había percatado que yo me encontraba en la bañera tomando una ducha. 

Al verla tan mal me aproxime hasta ella hincádome a su lado, sosteniéndole el pelo para que no lo ensuciara. Se veía mal.

La ayudé a pararse sentándola en un banco que tenia en el baño mientras preparaba la tima. Debía de darse un baño a ver si se le bajaba un poco la borrachera. De verdad, había bebido demasiado champang.

Me acerque. Le pedí permiso para deshacerme de su ropa. En el estado que estaba, aunque no estaba tan mal, a lejos notabas que no podía hacer mucho por ella sola, y si a eso le agregamos el sueño que tenía.

Aunque al principio lo dudo un poco, termino cediendo, luego de explicarle que solo la ayudaría a bañarse. 

Cuando termine de quitarle la ropa, no pude evitar perderme en su cuerpo. Era perfecta. Pero no podía hacer nada. Debía comportarme como un caballero. Esta vez si iba a terminar haciendo las cosas, quería hacerlas bien.

Hace unas horas cuando fui por ella a su casa, al verla me di cuenta que ella valía la pena. Aunque no nos conocemos de un todo, cuando estaba con ella sentía una paz que nunca sentí con Mia. Me dije a mi mismo que haría todo lo que a mi alcance este para que ella se fijara en mi. Y si para eso tenia que aguantar mis necesidades. No me importa, lo haría.

Solo me quedaba pedirle a la vida que no me hiciera de nuevo una mala jugada.

¡Me desperté, Eran las 9:35 am. Vi a mi lado, donde se encontraba Galia. No se imaginan lo bella que se ve.

Me pare de la cama lo mas al paso que pude para no despertarla. Fui al baño, Cepille mis dientes y lave mi cara.

Luego me dirigí a la cocina a ver que encontraba de desayunar.

Abrí la nevera. Elena me había dejado frutas picadas. Sabía que me gustaba el jugo de frutas recién hecho. Tomé las frutas y la puse en la meseta. 

Me dirigí a buscar la licuadora o procesador de frutas. Como ustedes le llamen. Puse las frutas dentro de esta, agregándole agua y un poco de azúcar. Una vez listo lo entre en la nevera para que se enfriara en lo que preparaba el desayuno.

Saque tocinetas, huevos y todo lo que necesitaba para hacer tortitas (pancakes). Y me puse a prepararlas. Cuando tenia lista la mezcla en lo que se cocinaban las tortitas, puse las tocinetas en una sartén. Ya estas estaban listas así que tome un plato hondo y estalle los huevos en el. Poniendo mas tarde a cocinarse.

Ya todo estaba listo. Tomé una bandeja, puse todo el desayuno en esta, y en un vaso puse un poco de agua colocando una flor roja en ella.

Me dirigí a la habitación. Al entrar Galia seguía durmiendo. No quería despertarla pero ya eran las 10:10 am y debía desayunar.

Eres el amor de mi vida.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora