Nos encontrábamos en la estancia principal de la mansión. Alexa, llegó al escuchar el alboroto y se espantó al ver la mejilla marcada de mi amigo, por lo cual nos llevó inmediatamente a la cocina para ponerle un ungüento y una pieza de carne fría para bajar la hinchazón.
- Esperen en el comedor, les prepararé un bocadillo y un chocolate caliente - Dijo la ama de llaves aun con preocupación en el rostro y tal como cuando éramos unos niños, esperaba que un chocolate caliente aliviara nuestras penas, aunque ahora eran más que unos simples problemas de niños.
Ambos seguimos la instrucción de Alexa. Virgil, quien se mantenía callado, pronto se sentó en una de las sillas sujetando aquella pieza de carne contra su mejilla. Yo me recargué junto a la mesa, sentía culpa, no podía mirar a mi amigo a los ojos, no soportaba pensar que no pude hacer nada para evitar lo ocurrido. Lo último que recuerdo escucharlo decir antes de que Alexa se hiciera presente, fue un "No vayas" unos instantes antes de que me dispusiera a correr nuevamente tras Wendy.
- ¿Te duele mucho?
- No... - sonrió - aunque sinceramente, no pensé que una chica tuviera tanta fuerza - dejó de sostener aquello contra su mejilla y lo puso sobre la mesa.
No sabía que pasaba por su mente, me frustraba no poder hablar del tema tan libremente como lo deseaba, para colmo, el rostro sonriente y tranquilo de Virgil no ayudaba mucho.
- Se a lo que te refieres, necesitaré unos zapatos nuevos después de lo que me hizo correr.
Dije mirando hacia abajo, notando mis zapatos sucios, llenos de tierra y hasta un poco rotos. Mi pantalón también se encontraba maltratado, y en un costado del tobillo izquierdo le faltaba un pedazo de tela dejando ver parte de mi pierna.
- ¿Qué sucedió en el palacio?
- ¿Por dónde empiezo? Después de un largo día con tus padres paseando por Bethma, fuimos al palacio, ahí los despedimos y esperamos el carruaje que nos traería de vuelta a casa. Cuando llegamos Alfonso y mi padre decidieron retirarse un momento, yo me quedé con... con Selene, entonces llegó Wendy - tomé un respiro - estaba buscándote, no entendía razones con los guardias así que al entrar se llevó una sorpresa.
Virgil no dijo nada, solo me miraba con angustia, ahí supe que no necesitaba mencionar que Charlotte había sido la ya mencionada sorpresa.
- Tuvieron una discusión muy fuerte...las dos dijeron cosas sin muy buenos argumentos, y Wendy se expresó muy fuertemente. Después de no saber acerca de ti, corrió fuera del lugar, sin pensar la seguí unos kilómetros abajo. La oscuridad fue poco a poco cubriendo el camino y la perdí de vista.
- Puedo imaginarlo... - con la misma mirada en su rostro, se limitó a mencionar solo aquellas palabras.
- En realidad, lo lamento Virgil - bajé la mirada y mi vergüenza me detuvo a decir más, no sabía cómo podía darle la cara a mi amigo.
- Dante, no tienes nada que lamentar, tu no hiciste nada.
- Por eso mismo lo lamento, pude detener esto, pero... no supe cómo, simplemente no pude...
- No, esto no es tu culpa, además - encogió sus hombros - tarde o temprano tendría que pasar.
- ¿Qué sucedió aquí? ¿Por qué Wendy te golpeó?
- Bueno, ella pedía una respuesta y no le gusto la mía. Llego muy alterada, preguntando porque no la visité, si Charlotte era la razón, así que le dije la verdad, que estaba confundido, pero para ella al parecer estar confundido es una ofensa, porque se molestó aún más. Me preguntó cómo podía estarlo después de lo que Charlotte me hizo y después de lo que pasamos juntos ella y yo... sobre todo... nuestro beso... me exigió una respuesta, y yo le dije que no podía dársela, entonces, comenzó a insultar a Charlotte, le dije que, si quería insultar a alguien, yo era el indicado, después de todo soy yo quien está confundido. Se enfureció por completo, preguntando porque no simplemente la elegía a ella y acababa con todo aquello, así que me vi obligado a decirle algo muy directo y justo ahí me abofeteo.
ESTÁS LEYENDO
Cantarella
RomanceNuestros ojos se empiezan a encontrar Dentro de este mundo de inquietud Deja de fingir, sé que sabes bien el secreto de mi obsesión Mi corazón traté de esconder esta emoción que cubre mi ser el calor de esta pasión no se va a detener... Un amor comú...
